LA NOTA ECONÓMICA

Las implicaciones de un posible distanciamiento entre Guatemala y Estados Unidos pueden ser muy serias, advierten representantes empresariales

Si se produce un enfriamiento de las relaciones diplomáticas entre Guatemala y Estados Unidos, que es el principal socio comercial del país, habrá implicaciones en el comercio, la inversión y el clima de negocios, aseguran representantes de gremios empresariales.

A septiembre las exportaciones de Guatemala hacia Estados Unidos representaron el 31%, según la balanza comercial. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca) A septiembre las exportaciones de Guatemala hacia Estados Unidos representaron el 31%, según la balanza comercial. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Con cierta preocupación, delegados de gremios empresariales comentaron algunas declaraciones del presidente Alejandro Giammattei respecto a que “Guatemala se considera un aliado de Estados Unidos a pesar del gobierno de Joe Biden”, luego de que no fuera invitado a la Cumbre por la Democracia que organiza la Casa Blanca.

El mandatario se encuentra en Washington, D.C., donde junto con varios ministros y otros funcionarios, participa en actividades de la Fundación Heritage. Y aunque el tema es estrictamente político, los empresarios consultados esperan que esta situación no conlleve sanciones, aislamiento o restricciones a las actividades comerciales, ya que tendría una alta implicación con el mayor socio comercial de Guatemala.

Hasta septiembre último, las exportaciones del país se sitúan en US$3 mil 171 millones lo que representa una participación del 31.5% del total, mientras las importaciones suman US$6 mil 471 millones o sea 34.3%, según datos de la balanza comercial.

Además, desde Estados Unidos, se despacha el 98% de las remesas familiares a Guatemala que para este año se calcula que sobrepasarán los US$15 mil millones -unos Q115 mil millones- dinero que en su mayoría se invierte en el consumo de los hogares.

Relaciones frías

Juan Pablo Carrasco, presidente de la Cámara de Comercio Guatemalteco-Americana (AmCham), afirmó que el enfoque de la visita del presidente Giammattei a varias cámaras empresariales estadounidenses para promover al país como destino de inversión, pero habría que esperar la reacción de Estados Unidos en el campo político.

“En todo caso, un acercamiento con empresarios estadounidenses para promover intercambio comercial y promoción es algo positivo”, dijo.

Al preguntarle si se percibe algún tipo de riesgo, Carrasco enfatizó que EE. UU., ha expresado su interés de fortalecer las relaciones con Guatemala, que es un socio político, comercial y estratégico muy importante y “hay que buscar la forma fortalecer esas relaciones, ya que no pasan por su mejor momento”. De lo contrario, afectará a todos los sectores.

“Yo esperaría que no existan reacciones desde el punto de vista económico y el tema migratorio es muy importante. Entrar a un contexto económico podría agravar la situación”, puntualizó.

Lo otro, según el presidente de AmCham, es que “Guatemala tenga claro lo que se busca en el entendimiento de las relaciones entre ambos países”.

Panorama difícil

Consultado Alejandro Ceballos, vicepresidente de la Comisión de Vestuario y Textiles (Vestex), la que despacha casi el 100 por ciento de sus productos hacia EE. UU., aseguró que el pensamiento del sector es que las relaciones comerciales son entre empresarios y trabajadores de ambos países, y lo ideal es estar afuera del ámbito político, pero no se puede hacer esa separación.

Afirmó que las señales parecen ser bien raras, en el sentido de que el presidente Giammattei estará participando en reuniones con textileros norteamericanos que están interesados en invertir en Guatemala y el sector “ve con buenos ojos que participe en las reuniones” ya que al prestarle atención a un sector ayuda mucho en la confianza de los inversionistas.

Aclaró que se deben separar las relaciones comerciales con las cuestiones políticas, pues EE. UU.  tiene una gran influencia en la región y el día que impongan sanciones comerciales, lo único que se conseguirá es mayor migración.

“El TLC (Tratado de Libre Comercio) es un negocio que ha sido bueno para ambos países y da tristeza que el tema político se meta con lo comercial. Esperamos que la visita del presidente y la reunión con los textileros dé bienestar a toda Centroamérica”.

Ceballos afirmó que la realidad es que están esperanzados, pero a la vez preocupados a la espera de que esto se pueda volver un pleito entre Gobiernos, como lo que está ocurriendo con Nicaragua y El Salvador. “Estados Unidos es el cliente más importante y que no compre, ocasionará el cierre de fábricas”, remarcó.

Afirmó que para este año se espera superar los 125 millones de telas y eso es una tendencia histórica, ya que todo va para EE. UU.

Genera incertidumbre

Enrique Lacs Palomo, director ejecutivo de la Cámara Guatemalteca de Alimentos y Bebidas, y ex negociador del TLC, afirmó que no existe un riesgo inmediato en las relaciones comerciales, pero sí en la cooperación con EE. UU.

Aseguró que lo que interesa es que se tenga una buena relación, un intercambio comercial y mayores inversiones, lo que tal vez no funcione ante posibles señalamientos de corrupción, se aisle  a los países o que diplomáticamente existan cuestionamientos. “Para los inversionistas, esto se pone sensible y empiezan a observar las cosas de otra forma y eso puede ser el efecto”.

El directivo cree importante observar lo que puede pasar en los aspectos generales y que EE. UU.  siga brindando apoyo en los programas contra el contrabando, competitividad en puertos y otros temas.

Recordó que, al haber un enfriamiento diplomático con un país, existe un distanciamiento de la cooperación o retrasos en programas que se necesitan. “Si la situación se pone complicada, ya se cuenta con algunas ideas de lo que pueda ocurrir a corto plazo”.

FUENTE: PRENSA LIBRE

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