LA NOTA CHAPINA

Dosis de Sputnik V podrían caducar si no se aumenta la vacunación

Solo tres de cada diez guatemaltecos tienen el esquema completo. El proceso en los adultos mayores se estancó.

Por Ana Lucía Ola

La vacunación contra el covid-19 en Guatemala ha tenido un lento avance. A duras penas el 30 por ciento de la población tiene las dos dosis que necesita para estar protegido contra un cuadro grave de la enfermedad. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)La vacunación contra el covid-19 en Guatemala ha tenido un lento avance. A duras penas el 30 por ciento de la población tiene las dos dosis que necesita para estar protegido contra un cuadro grave de la enfermedad. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

A nueve meses de iniciado el proceso de vacunación contra el covid-19 en Guatemala, llegar al 30 por ciento de la población con esquema completo ha sido un camino empedrado, y se ha transitado a un ritmo cada vez va más lento. La falta del biológico es parte del problema, pero hay otros factores que dejan al país vulnerable ante una cuarta ola de contagios que se avecina.

En el tablero Situación de COVID-19 en Guatemala, del Ministerio de Salud, solo hay dos fechas en que la cantidad de inoculados sobresale del reto. Se estuvo cerca de alcanzar a 120 mil personas.

El pasado 13 de agosto se logró vacunar a 116 mil 847 guatemaltecos, el 58 por ciento con la primera dosis. Luego, el 9 de octubre se inyectó a 116 mil 625 personas, el 54 por ciento con la segunda dosis.

A partir de ahí, la cifra ha ido cuesta abajo, y los fines de semana es más evidente.

El pasado 1 de noviembre se inyectó únicamente a 5 mil 803 personas, la excusa podría ser que fue un día de asueto, pero los números siguen bajos. El 19 noviembre se administraron tan solo 47 mil 760 dosis en todo el territorio, es casi 2.5 veces menos de lo que se alcanzó el 13 de agosto y el 9 de octubre pasado, que son las dos fechas con más vacunados desde que se implementó el Plan Nacional de Vacunación.

A paso lento

Una encuesta realizada en octubre pasado por el Centro Johns Hopkins para Programas de Comunicación explora la aceptación de la vacuna contra el covid-19 en los países. En Guatemala la muestra fue de 10 mil 988 personas.https://3cc159f310f9541cc8d67cb9bd191463.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-38/html/container.html

Los datos indican que el 27 por ciento de las personas que no se han vacunado piensan en hacerlo. Mientras que hay un grupo de guatemaltecos que lo está pensando, el 34 por ciento dijo que probablemente lo haga y un 18 por ciento quizá no. Pero hay un 21 por ciento de la población encuestada que ha decidido no hacerlo.

Entre ese 61 por ciento de personas que evalúa inocularse contra el coronavirus hay barreras estructurales que limitan el acceso a la inmunización. La encuesta se adentra en esos puntos, y el principal obstáculo que han encontrado los guatemaltecos es no tener una cita para vacunarse, el 29 por ciento así lo indicó.

También pesa el no tener tiempo disponible para acudir a los puestos de vacunación, pues estos funcionan en horario laboral o de estudio. Acá el 26 por ciento dijo que esa era un inconveniente, mientras que el 22 por ciento señaló que luego de obtener una cita, esta no funcionó. Un 19 por ciento indicó que no se vacunó porque no estaba disponible la marca que quería.

En las giras de campo de asistencia técnica realizadas de manera conjunta entre el Ministerio de Salud y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) se ha evidenciado que la dificultad de acceso a los puestos y centros de vacunación, así como los horarios en que operan, es una barrera de peso para que la población no se acerque a recibir la inyección contra el covid-19.

La poca disponibilidad de vacunas contra el covid-19 ha frenado el avance del proceso en el país. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Más allá de la desinformación que rodea la inmunización contra el coronavirus y que alimenta el rechazo de la población hacia la vacuna, hay otros obstáculos que deben eliminarse para avanzar en el proceso, como ampliar los horarios de los puestos de vacunación, mejorar el sistema de citas, pero también acercar los puestos a la población en los lugares donde pueden acceder a la inyección.

Actualmente hay 726 puestos de vacunación distribuidos en los 22 departamentos, pero en la capital varios han cerrado, se mencionan los que estaban en el Colegio de Ingenieros, en el Colegio de Profesionales, en la Universidad Rafael Landívar, en el Centro Universitario Metropolitano (CUM), el puesto vehicular en la Universidad de San Carlos de Guatemala, y el del salón comunal Madre Dormida en la colonia Bethania, zona 7.

Chávez menciona que, con la baja cobertura de vacunación, con un proceso centralizado en la capital y en las zonas urbanas, sin capacidad de testeo para detectar casos positivos de coronavirus, y con un sistema de salud que continúa debilitado, enfrentar una nueva ola de contagios sería trágico. “Nos pone en una situación complicada, en la cual llevamos dos años”, dice, refiriéndose al tiempo de asentada la pandemia en Guatemala.

Esquemas incompletos

La limitada disponibilidad del biológico también lleva a paso lento el proceso de inmunización. Si bien han ingreso 13 millones 940 mil 370 dosis, las segundas han sido escasas, y en la espera de que ingresen las suficientes para completar los esquemas de vacunación, en el Centro Nacional de Biológico hay viales cuya fecha de vencimiento está próxima.

Este es el caso de las vacunas rusas Sputnik V. Al 12 de noviembre pasado se reportaba que en stock tenían 1.26 millones de primera dosis que vencen en febrero próximo y otras 100 mil cuya fecha de caducidad es marzo. Mientras que se reportaba 1 millón de segundas dosis que también vencen en marzo. La Defensoría de la Salud de la Procuraduría de los Derechos Humanos ya había dado la alerta el pasado 3 de noviembre.

Ese corto tiempo de vida del biológico obliga a que el Ministerio de Salud acelere el ritmo de vacunación. El inconveniente es el rechazo que la población tiene hacia la vacuna rusa, según Diana Sierra, encargada del Programa de Inmunizaciones del Ministerio de Salud, lo que hace lento su uso, y que haya más en bodega.

Durante una citación este lunes en el Congreso de la República, la médico señaló que el almacenamiento de la vacuna Sputnik V se ha complicado, por lo que, a lo interno del Ministerio de Salud se ha planteado que las fechas de entrega de los viales por parte del Fondo Ruso se prolonguen.

Los rusos tienen pendiente de despachar a Guatemala 1 millón 100 mil dosis del componente uno, y 2 millones 40 mil 900 del segundo, cantidad que ya fue pagada y que debe llegar al país este año.

FUENTE: PRENSA LIBRE

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