LA NOTA ECONÓMICA

El aumento de precios del gas propano provocó tal rechazo, que las empresas ya piensan en una rebaja

Debido a factores de mercado y competencia entre las empresas importadoras y comercializadoras de GLP, conocido como propano, el Ejecutivo prevé que, a fin de noviembre, el precio promedio del cilindro de 25 libras rondará los Q135.

Por Urías Gamarro

Esta semana el cilindro de GLP tuvo un incremento al consumidor. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Esta semana el cilindro de GLP tuvo un incremento al consumidor. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

El pasado 1 de noviembre, una comercializadora aplicó un ajuste de Q10 que elevó el precio del cilindro de gas de 25 libras a Q142, mientras que otra congeló sus precios y lo mantiene en Q132.

Esta alza, que fue la sexta del año, generó un rechazo generalizado que incluso, provocó que se prepararan iniciativas de ley para exonerar del IVA a este y otros combustibles de manera temporal. Y a su vez, ello causó el rechazó de las autoridades que administran la política fiscal del país

Luis Ayala Vargas, viceministro de Energía y Minas, encargado del área de hidrocarburos, conversó con Prensa Libre sobre lo que está ocurriendo en el mercado.

¿Por qué el encarecimiento del GLP es tan sensible para los consumidores? 

Este es el producto más sensible en Guatemala, dentro de la canasta de los combustibles, pues se utiliza en los hogares para cocinar todos los días, en la producción de tortillas y pan, en comercios y ventas de comida rápida hasta la industria.

Al igual que el diésel, el propano afecta la economía familiar, con la diferencia de que el gas golpea directamente (en los hogares guatemaltecos se consume en promedio una libra diaria) y el otro de forma indirecta, porque luego de que sube, se observan incrementos en verduras, legumbres y frutas.

¿Cuál es el antes y después de los precios del GLP y las gasolinas? 

Como dice el dicho, todo lo que sube tiene que bajar y todo lo que baja tiende a subir. El antes y después no los dio la pandemia, pues veníamos con precios muy estables en los combustibles, con ciertos movimientos que no eran bruscos y digeribles dentro de la economía guatemalteca.

La crisis que se generó provoca que los grandes mercados globales se vuelvan altamente consumidores de combustible en este instante y muchos países quieren reactivar sus economías, pero no existe suficiente combustible a escala global y algunas naciones tienen la capacidad de adquirir grandes volúmenes. Eso es por el lado de la demanda.

Por el lado de la oferta, los grandes intermediarios internacionales se dieron cuenta de que existe mucha demanda de combustible y han frenado la producción, lo que causa  incremento de precios.

Eso aplica en general a los mercados de los energéticos líquidos y ahí entra el carbón, porque ya no solo se habla de petróleo, GLP o gasolinas. Se aplica a cualquier energético incluyendo el gas natural, que también tiene gran demanda.

¿Cómo explicar el sexto incremento del año en Guatemala? 

Nosotros no producimos este bien. Aunque lo necesitamos todos los días, no lo producimos y estamos afectos a los vaivenes internacionales. El mercado guatemalteco es muy frágil y con esto me refiero a que los cambios se reflejan muy rápido. Eso es bueno cuando se trata de una baja, pero es malo cuando es un alza.

Por ejemplo, este cambio de Q10 en esta semana, nos demuestra lo frágil de la economía, porque afecta a muchas personas, y lo débil del mercado, que no es robusto para poder  soportar de buena manera los cambios internacionales.

¿Por qué una empresa aplica un ajuste y la otra no?

Aquí hay un tema importante porque durante las últimas semanas veníamos escuchando que las empresas tenían los mismos precios. Eso sucede mucho cuando el mercado estable, pero en este momento hay inestabilidad por precios y empezamos a observar que cada una tiene diferentes proveedores y reglas, por lo que no reaccionan igual.

Por ejemplo, una de las grandes competidoras subió sus precios ya, mientras que la otra informa que mantendrá precios congelados durante noviembre y eso nos demuestra que sus inventarios le permiten soportar ese incremento de precio; pero en el caso de la otra (la que aumentó), el asunto es diferente. Al final, es un tema de manejo de inventarios y capacidad de compra.

De aquí al final de año, ¿qué podría esperarse?

Es muy difícil pronosticar más allá a finales de noviembre, pero esperamos precios estables: la mitad del mercado con precios de Q132 para el cilindro de 25 libras -que es el más utilizado- y la otra mitad en Q142.

Eso, obviamente va a afectar las ventas de una y de otra. Más allá de costos, entrará el tema de competencia o no poder con las cuotas de mercado y es muy probable que los precios tiendan alinearse y acercarse.

En cuanto a las gasolinas y diésel, el precio tiende a permanecer alto pero estable y no vemos cambios bruscos para noviembre.

¿A qué se refiere con alineación de precios?

A que la brecha que hoy tenemos de Q10 se empiece a cerrar. Un competidor indica que no moverá sus precios en noviembre y el otro tiene un precio diferenciado de Q10. En los mercados, los precios tienden a acercarse y a no tener diferencias tan grandes.

Probablemente, los precios oficiales sean de Q132 o Q142 el cilindro, pero en la práctica, los podríamos observar cercanos a Q135 en noviembre. El mercado es muy dinámico y cuando los expendios pierden clientes, buscan estrategias para no perderlos.

¿Por qué hay alarma con El Salvador?

Hay un precio diferenciado y El Salvador está aplicando US$2.50 de subsidio en el cilindro de 25 libras, que es alrededor de Q20 y ya tenemos indicios de contrabando. La preocupación es que resta competitividad, disminuye ingresos fiscales y le da inseguridad al consumidor. En los últimos años han proliferado las plantas ilegales de envasado de cilindros.

Solo en 2021 se ha ordenado el cierre de seis plantas que no tenían licencias, así que estaban operando ilegalmente y están en proceso de cierre otras seis. Que exista gas que no pague impuestos va a propiciar competidores ilegales en el mercado, que distorsionan y no brindan certeza al consumidor en cuanto a la cantidad y calidad que están adquiriendo.

¿Cuál es el mensaje para el consumidor?

El mercado del GLP nos da opciones de comprar en Q132 o Q142 y es el consumidor quien escoge cuál quiere comprar. La decisión de compra es de las amas de casa y jefes de hogar y eso es lo que determinará el precio de mercado.

FUENTE: PRENSA LIBRE

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