LA NOTA CHAPINA

«The Guardian» relata el impacto de “Eta” e “Iota” en la migración guatemalteca

Por Jeanelly Vásquez 

Las tormentas “Eta” e “Iota” ha sido uno de los impulsores de la migración. Foto: La Hora/Sara Solorzano

En un reportaje del medio “The Guardian”, la periodista Nina Lakhani y el fotógrafo Daniele Volpe describieron cómo el paso de las tormentas “Eta” e “Iota” ha sido uno de los impulsores de la migración. La pieza detalla que más allá del impacto ambiental, la crisis se vio agraviada para los pobladores por la nula ayuda del gobierno y la pobreza.

Según detalla “So many have gone”, las tormentas “Eta” e “Iota” de noviembre de 2020 causaron estragos en las comunidades de Guatemala, “causando inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra que dejaron a decenas de personas atrapadas en casas parcialmente derrumbadas”.

Lo que pudo ser un evento temporal ha trascendido a una crisis con más de un año de vigencia, donde familias se ven obligadas a empezar una nueva vida fuera de Guatemala, en un intento por obtener las garantías que el país no les ofrece.

EL IMPACTO EN LA MIGRACIÓN

“The Guardian” resalta que desde la llegada de “Eta” e “Iota” han migrado hacia Estados Unidos unos 300 mil guatemaltecos. “No está claro cuántos lograron ingresar al país, pero 2021 está en camino de romper el récord de remesas, con más de $11 mil millones enviados a casa por los guatemaltecos en los primeros nueve meses del año”, detalla el material.

Asimismo, el medio cita el análisis de Ricardo Rapallo, representante en Guatemala de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO), quien calificó como evidente el aumento de la migración impulsada por la crisis climática y la recesión económica de la pandemia.

“La gente intenta escapar del hambre, no se puede negar esto. Ya está sucediendo y las proyecciones no son positivas”, dijo Rapallo.

Imagen ilustrativa. La falta de oportunidades de desarrollo es un tema fundamental que influye en la migración. Foto La Hora/AP/Moisés Castillo.

LA AYUDA ES INCIERTA SIN EVIDENCIA CIENTÍFICA

El reportaje también enfatiza que la carencia de datos oficiales sobre el impacto de las tormentas en la migración dificulta aún más proveer ayuda a las familias damnificadas.

“Sabemos por los informes periodísticos que el cambio climático está provocando la migración, pero carecemos de datos duros porque no podemos obtener los fondos para obtener los datos duros, lo que hace que el acceso a fondos verdes internacionales sea casi imposible. Es un círculo vicioso”, dijo Edwin Castellanos, decano del Instituto de Investigaciones de la Universidad del Valle de Guatemala (UVG) al medio.

Esta falta de datos, según Castellanos, está perjudicando a países vulnerables como Guatemala, por esa misma razón existe un riesgo en que los informes del próximo año sobre vulnerabilidad y adaptación concluyan que existe poca evidencia en el vínculo entre la crisis climática y la migración, aunque no sea precisamente el caso.

“El futuro va a continuar así, períodos muy secos seguidos de períodos muy húmedos, así que tenemos que adaptarnos a ambos extremos. Pero las mismas condiciones socioeconómicas que hacen que Centroamérica sea particularmente vulnerable también nos hacen invisibles científicamente y, por lo tanto, somos menos capaces de acceder a los fondos necesarios para adaptarnos”, agregó el experto.

OTROS FACTORES SUMADOS A LA CRISIS

Sumado a la crisis climática, “The Guardian” expone otros factores que han influenciado la migración de los habitantes. Un informe de EE.UU. sobre seguridad resalta que Guatemala es una de las cinco naciones latinoamericanas, junto con Honduras, Nicaragua, Colombia y Haití, identificadas entre los 11 países con mayor riesgo de caos climático debido a una combinación de geografía y mala gobernanza.

“Con pocos recursos personales, poca o ninguna ayuda del gobierno y ONG que luchan por hacer frente al aumento sin precedentes de la inseguridad alimentaria en América Latina, muchos guatemaltecos se han ido en busca de trabajo y seguridad”, describió el medio.

Por otro lado, la desnutrición es un problema latente en la región. La desnutrición aguda en niños menores de cinco años se ha duplicado más que desde 2019 debido a las pérdidas de cosechas relacionadas con el huracán; asimismo ha influenciado la volatilidad de los precios de los productos básicos y la pandemia.

“Muchos campesinos no pudieron llegar a las plantaciones de café, donde pueden ganar entre $5 y $7 por día, porque los caminos y puentes dañados se dejaron sin reparar durante meses”, consigna la pieza. A su vez, se reportó que las tasas de desnutrición son más significativas en las comunidades indígenas del país.

El reportaje también detalla que hubo un aumento en casos de desnutrición aguda y muertes infantiles en las áreas perjudicadas por “Eta” e “Iota”. “A medida que las mujeres redujeron los alimentos para proporcionar más a sus hijos, la tasa de bebés con bajo peso al nacer también se disparó”, menciona.

FUENTE: LA HORA

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