LA NOTA CHAPINA

Los nuevos negocios del constructor favorito de Benito

Por: Investigación / elPeriódico 

Alejandro Matheu Escamilla y sus empresas SCM y Siacsa incursionan ahora en obras marítimas, señalización de carreteras y en el mantenimiento de líneas de transmisión eléctrica.

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En la 20 avenida 7-95, zona 14, se encuentra la sede de Supervisión, Construcción y Mantenimiento, S.A. Hasta hace unos años también era el domicilio registrado para la empresa Servicios de Ingeniería, Asesoría y Construcción, S.A.

Como si se tratara de una partida de Monopoly, al constructor Alejandro Matheu Escamilla obtener millonarios contratos en el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) ya no le es suficiente. Ahora sus empresas han empezado a acaparar negocios en el Instituto de Electrificación Nacional (INDE) y en el Ministerio de Gobernación.

Tal es el caso del contrato de Q857 mil 306.80 que le adjudicó el pasado 7 de septiembre el INDE a la empresa Supervisión, Construcción y Mantenimiento (SCM).

La constructora SCM, de la que Matheu Escamilla es gerente general y representante legal, deberá realizar trabajos de “mantenimiento a líneas de transmisión en la región norte del sistema oriental de ETCEE-INDE”, según el contrato adjudicado por el INDE.

De acuerdo con las bases de cotización incluidas en el NOG 14816008 de Guatecompras, la empresa de Alejandro Matheu trabajará en el mantenimiento y reparación de las líneas de transmisión que conducen de Río Dulce, Izabal, a Poptún, Petén; de Poptún a Ixpanpajul, en Petén; de Ixpanpajul a La Libertad I, en Petén; de La Libertad I a La Libertad II, en Petén, y de la Libertad I a Sayaxché, en Petén.

La propuesta de SCM se impuso a la presentada por la entidad Albor Asociados, S. A., que había presentado una oferta menor por Q848 mil 430.

Esta es la primera vez que SCM proveerá de este tipo de servicio al INDE. En 2019, esa entidad le adjudicó dos compras directas a la empresa de Matheu. La primera consistió en darle mantenimiento a la caseta del repetidor del volcán de Agua, por un monto de Q87 mil 302, y la segunda también fue por un mantenimiento a la fosa de captación de aceite del banco de transformación en la subestación eléctrica Guatemala Sur, por Q81 mil 950.

Empresa vinculada gana contrato en Gobernación
El pasado 11 de octubre, una Junta de Licitación del Departamento de Tránsito de la Policía Nacional Civil le otorgó a la empresa Servicios de Ingeniería, Asesoría y Construcción, S. A. (Siacsa), un contrato de Q11 millones 932 mil 853.68 para la “instalación de señalización vial de la ruta CA-01 Occidente, del kilómetro 30+000 al 188+000”, en el tramo que conduce de San Bartolomé Milpas Altas a Cuatro Caminos.

Según las bases de licitación contenidas en el NOG 14186446 de Guatecompras, la empresa Siacsa deberá instalar 2 mil 754 señales verticales de tránsito restrictivas, preventivas e informativas.

Además, deberá colocar 15 mil 670 unidades de vialetas amarillas, 20 mil 835 vialetas blanco/rojo y aplicar 200 mil metros de pintura termoplástica amarilla y 250 mil metros de pintura termoplástica blanca.

Por muchos años, Siacsa funcionó en la 20 avenida 7-95, zona 14, que coincidentemente es el mismo domicilio donde funciona en la actualidad la empresa Supervisión, Construcción y Mantenimiento.

Siacsa cuenta con la representación legal de Neli Maribel Chavarría Estrada, cuya cuota patronal de julio de 2015 a marzo de 2017, de acuerdo con los registros del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, fue cancelada por la constructora SCM (propiedad de Matheu Escamilla).

El portal de compras estatales Guatecompras reporta que Siacsa ha obtenido Q82 millones 411 mil 863.65 en contratos de obra pública de 2006 a la fecha.

Neli Chavarría también posee una empresa individual llamada Constructora Nestra, que le ha facturado al Estado Q3 millones 710 mil 36.99 de 2014 a 2020.

Financiamiento a Giammattei

En octubre de 2020, la Fiscalía Especial contra la Impunidad en Guatemala (FECI), del Ministerio Público, allanó una casa en el condominio Residenciales Doña Beatriz, en La Antigua Guatemala, donde descubrieron 22 maletas que contenían quetzales, dólares y euros por unos Q122 millones 351 mil 456.60.

Las investigaciones realizadas por la FECI revelaron que la vivienda fue arrendada ese año por José Luis Benito Ruiz a la Inmobiliaria Las Rocas, S. A., propiedad de un empresario amigo. Además, una de las maletas decomisadas tenía aún la etiqueta con su nombre escrito de un viaje realizado a Madrid, España, por lo que se solicitó su orden de captura.

Juan Francisco Sandoval, exjefe de la FECI, planteó que los Q122 millones encontrados en la residencia podrían provenir de “comisiones ilícitas” pagadas al exministro Benito por empresarios de la construcción que se beneficiaron de contratos durante su gestión, y uno de los que más contratos obtuvieron fue Matheu Escamilla, según Guatecompras.

Extraoficialmente también se supo que una fuerte cantidad de dinero habría sido utilizada por los constructores y Benito Ruiz para financiar la campaña presidencial de Alejandro Giammattei, por medio de Giorgio Bruni, quien fue secretario general del partido Vamos y secretario privado de la Presidencia del 14 enero de 2020 al 18 de febrero de 2021.

Un día después de su salida del Gobierno, la residencia de Bruni fue allanada por la FECI. Juan Francisco Sandoval, en ese entonces jefe de la fiscalía, dijo que la diligencia estaba relacionada con el decomiso de los Q122 millones en La Antigua Guatemala.

Durante el periodo de transición de gobierno, entre agosto de 2019 y enero 2020, se mencionó la posibilidad de que José Luis Benito permaneciera al frente del CIV, como parte de un acuerdo entre Bruni y el exministro, como pago por el financiamiento entregado.

Sin embargo, el presidente Alejandro Giammattei nombró a Josué Edmundo Lemus Cifuentes como ministro del CIV, y como pago de la deuda se adjudicó nuevamente contratos de obra pública a constructores allegados a Benito Ruiz.

Durante 2020, la constructora SCM, de Alejandro Matheu, ganó cuatro contratos en el Ministerio de Comunicaciones, que totalizaron un monto de Q306 millones 684 mil 468.37. En lo que va de 2021, el CIV no ha otorgado aún ningún contrato a SCM.


Amigo del guardián de las tamaletas y financista de presidentes

Hasta 2018, Alejandro Matheu Escamilla era un constructor de obra pública y privada de muy bajo perfil; sin embargo, tras la publicación de una investigación realizada por elPeriódico quedó en evidencia que el empresario tenía una cercana amistad con José Luis Benito Ruiz, quien ese año asumió como ministro de Comunicaciones.

El ascenso de Benito Ruiz significó para Alejandro Matheu acceder, por medio de la empresa Supervisión, Construcción y Mantenimiento, a los mejores contratos de obra pública que se manejaron en esa entidad durante 2018 y 2019.

En ambos años, SCM se benefició con Q475 millones 38 mil 124.01 por ocho contratos.

Matheu Escamilla y Benito Ruiz son amigos de años y comparten la pasión por la crianza de caballos españoles. El constructor y el hoy exministro prófugo de la justicia pertenecen a la Asociación Guatemalteca de Criadores de Caballos de Pura Raza Española.
José Luis Benito es dueño de la Ganadería Benito Ruiz, que compite en España, México y Guatemala, mientras que Matheu Escamilla es fundador y propietario desde hace un lustro de la Yeguada San Nicolás, que ha ido adquiriendo una selecta colección de sementales y ejemplares que compiten en España y Guatemala, donde han obtenido muchos premios.

En su momento, fuentes del partido FCN-Nación —Frente de Convergencia Nacional— señalaron que Matheu Escamilla fue uno de los financistas de la campaña presidencial de Jimmy Morales, aunque su nombre no figura en la lista reportada al Tribunal Supremo Electoral.

El constructor Alejandro Matheu sostiene junto a José Luis Benito la bandera de Guatemala en un evento de caballos españoles.

El fallido negocio del dragado
A principios de 2021, la Empresa Portuaria Quetzal (EPQ) había adjudicado el proyecto de “mejoramiento de infraestructura rompeolas este y oeste, Puerto Quetzal”, a la empresa Supervisión, Construcción y Mantenimiento, propiedad de Alejandro Matheu Escamilla, por un monto de Q477 millones 947 mil 452.40.

La licitación, que se inició en diciembre pasado, ya era del conocimiento público que sería entregada a la constructora SCM.
El concurso de licitación recibió 18 inconformidades. Varias reclamaban por la poca transparencia en la visita técnica que se realizó el pasado 14 de enero, cuando al menos 10 empresas se acercaron con la intención de concursar; sin embargo, fueron descartadas por la EPQ sin mayor explicación.

Ese día, de acuerdo con las inconformidades presentadas, se realizó la visita; no obstante, al finalizar esta, se les requirió documentación que no estaba estipulada en las bases de licitación, la cual fue revisada por los encargados fuera de la vista de los participantes. Al regresar, estos les indicaron que únicamente podían continuar en el proceso tres de las diez empresas interesadas, sin indicarles las razones por las que las otras habían sido descalificadas.

Las únicas empresas que pudieron continuar en el proceso fueron SCM, de Alejandro Matheu Escamilla, que ofertó Q477.9 millones; Tecuntrac, S. A., que pidió Q461.5 millones, y Construcciones Integrales Avanzadas, S. A., que ofertó Q477.9 millones.
La Contraloría General de Cuentas también intervino y advirtió de la existencia de inconsistencias en el proceso y recomendaba iniciar uno nuevo, por lo que la Junta Directiva de la EPQ tuvo que dar marcha atrás y rescindir la contratación.

A principios de este año, el gobierno de Alejandro Giammattei intentó beneficiar a la empresa SCM, de Alejandro Matheu, con un contrato de Q477.9 millones que consistía en dragar la dársena y el rompeolas de Puerto Quetzal.

FUENTE: EL PERIÓDICO

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