LA NOTA CHAPINA

El regreso del transfuguismo y otros cambios que se perfilan para las elecciones del 2023

Retomar el transfuguismo está sobre la mesa junto a otras reformas igual o más peligrosas para la democracia de Guatemala, según un panel de expertos.

Por Douglas Cuevas

El TSE debe de convocar a elecciones en enero de 2023, antes de esa fecha tendrían que estar aprobadas las nuevas reformas para ser aplicadas en las votaciones. Fotografía: Prensa Libre.

El TSE debe de convocar a elecciones en enero de 2023, antes de esa fecha tendrían que estar aprobadas las nuevas reformas para ser aplicadas en las votaciones. Fotografía: Prensa Libre.

Un grupo de diputados analiza cuáles son los mejores cambios que necesita la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP), por lo que aglutinó las propuestas de ley y espera tener un dictamen a finales de octubre o inicios de noviembre.

Pero los antecedentes que pesan sobre el Congreso no son los mejores y despiertan dudas alrededor de los cambios legales que buscarían aplicar a las elecciones generales del 2023.

Según expertos políticos sí se necesitan cambios para las próximas elecciones, pero deben de ser artículos que hagan robusta la democracia y no que la debiliten.

Aunque sospechan que las iniciativas de ley que han estado circulando dentro del Legislativo cumplen únicamente el segundo escenario: son proyectos de ley de carácter regresivo.

El tema que desde ya se especula en los pasillos del Palacio Legislativo es la intención de varios diputados por traer de nuevo el transfuguismo, para que los congresistas tengan la libertad de cambiarse de bancada sin temor a las sanciones donde resalta el veto para una eventual reelección si deciden cambiarse de partido.

Aunque ese tema favorece a la clase política las lecturas de expertos señalan que ese no es el tema “más peligroso” de esos eventuales cambios, ya que también se habla de modificaciones en los aspectos relacionados a la fiscalización de recursos para campaña y al espacio de aire en medios de comunicación para favorecer a candidatos y partidos.

Si el Congreso decide modificar la LEPP y desea aplicar las nuevas reglas a la próxima contienda electoral tiene que hacerlo antes de enero de 2023, tiempo en que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) hará la convocatoria a elecciones.

Por ser una ley de rango constitucional, su proceso de cambio es más lento que la aprobación de una ley ordinaria, pero el no contar con al menos un dictamen no compromete las reformas, opina Lorena de León Teo, diputada presidenta de la Comisión de Asuntos Electorales.

“Si hablamos de tiempo, considero que estamos en un tiempo prudencial para plantear una propuesta. Vamos a analizar todas las dudas que tengan los integrantes de la comisión; estamos en octubre, pienso que a finales de mes o principios de noviembre nosotros ya tendríamos una propuesta de dictamen”, refirió.

Así lo dijo:

Vamos a analizar en su conjunto todas las dudas que tengan los integrantes de la comisión; estamos en octubre, pienso que a finales de mes o principios de noviembre nosotros ya tendríamos una propuesta de dictamen.Lorena de León Teo, diputada

Este grupo de congresistas está pendiente de reunirse con el pleno de magistrados del TSE, esperan conocer de voz de las máximas autoridades en materia electoral qué opinan de los proyectos y modificaciones que la comisión está por plasmar en su recomendación técnica.

Toda vez se tenga el dictamen y la propuesta sea incluida dentro del orden de día tiene que pasar los primeros dos debates, con la presencia de al menos 107 diputados, luego, el proyecto tiene que ir a la Corte de Constitucionalidad que debe emitir un segundo dictamen.

“El Congreso debería seguir un trámite legislativo, la Ley Electoral debe ser aprobada por una mayoría calificada y, al tener aprobadas dos de las tres lecturas, pedir un dictamen en la CC que podría ser emitido en el término de 60 días, favorable o desfavorable a cada norma que el Congreso pretenda”, explicó Roberto Molina Barreto, presidente de la CC.

Los cambios a la LEPP se enfrentan a dos obstáculos, el primero es el tiempo y el segundo la voluntad política para que se impulsen las propuestas necesarias y no aquellas que solo venga a inclinar la balanza al lado de la clase política.

Según los expertos se necesita robustecer cuatro pilares dentro de la actual LEPP: 1. La fiscalización, 2. El régimen de medios de comunicación, 3. La participación ciudadana y 4. El voto preferente.

1. La fiscalización

Los primeros proyectos de reformas que se discuten en la Comisión de Asuntos Electorales no son los más oportunos, según Lindsey Tillit, experta en política y directora de la asociación de mujeres Alas de Mariposa, organización que presentó un documento con propuestas de reformas a la LEPP tiempo atrás.

Su primera evaluación detecta cómo los diputados de la alianza oficialista están centrando sus objetivos a aquellas opciones de reforma que más le conviene a la clase política, más no a la ciudadanía en general.

Principalmente, existen opciones de cambio que reducen los alcances de la fiscalización que puede tener el TSE , y otras instituciones, sobre los fondos a los que acceden los partidos políticos, lo que a su criterio podría dar pie a una serie de problemas.

“Le están quitando los dientes y toda la vigilancia a los partidos políticos. Esa comunicación entre la Superintendencia de Bancos, Contraloría General de Cuentas… hay cosas que nos hace pensar que todos estos cambios son reformas regresivas”, señaló.

Así lo dijo:

Le están quitando los dientes y toda la vigilancia a los partidos políticosLindsey Tillit, analista.

Por su parte Julio Donis, experto en sistemas electorales y quien participó en un conversatorio de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), estima que para evitar esos peligros es necesario que la sociedad se involucre para evaluar esas intenciones de reformas a la LEPP.

“Tanto el Congreso como las comisiones legislativas son espacios públicos, vale la pena ir a tocar la puerta y preguntar ¿Qué se está discutiendo y qué cambios se están proponiendo? Todo para evitar la discusión a puerta cerrada. Hay que desprejuiciar y bajo las reglas actuales debería de pensar en una perspectiva de evolución de movimientos; Guatemala necesita desarrollar con mucha más profundidad sus movimientos sociales y expresiones político partidarias”, refirió.

2. El régimen de medios de comunicación

Uno de los cambios que marcaron de manera significativa la contienda política en 2019 fue la forma en que el TSE reguló la pauta en los medios de comunicación, buscando que todos los partidos tuvieran el mismo espacio.

La tendencia apunta que diputados de la alianza oficialista buscarían eliminar el régimen de medios de comunicación, algo que expertos afirman no es conveniente para un país como Guatemala.

Según las actuales reglas electorales todos los medios de comunicación que decidan difundir propaganda deben de inscribirse ante el TSE, y el 100% del espacio de aire designado para ello debe de ser clasificado de la siguiente manera: 50% para candidatos a la presidencia, 25% para diputados y 25% para alcaldes.

Pero este control, que ya se aplicó en la campaña pasada, no cubre un gran espacio de opinión e información: las redes sociales. Para Victoria López, consultora de Asíes, hasta ahora no hay herramientas legales que permitan controlar estos espacios.

“Esto no se puede limitar en las redes sociales porque todo mundo puede publicar lo que quiera, ya sea alguien que sí tiene la proyección de ser candidato o alguien que no. Si vamos y definimos mejor esos criterios de proselitismo bajo la luz de analizar con un mejor criterio y definir la diferencia entre libertad de expresión y una campaña anticipada vamos a tener mejores herramientas para regular estos espacios para que al final del día el TSE logre conseguir espacios iguales para todos”, señaló.

La analista tiene algunas ideas, que de ser implementadas, requieren que la unidad de medios del TSE se prepare ya que el nivel de monitoreo será crucial para evitar que algunos candidatos abusen de las redes.
“Podemos solicitar a los partidos y candidatos que registren sus cuentas oficiales en cada red social (…) hay políticos que usan estrategas de comunicación e influenciadores, algo que me parece excelente, no nos podemos quedar atrás porque se necesitan esos canales; lo importante es que se puedan regular estas ‘ayudas’ y reportar todos los gastos que estas nuevas tendencias implican”, señaló.

3. La participación ciudadana

Uno de los puntos necesarios incluir en las eventuales reformas electorales, a criterio de Tillit, es dar una mayor participación a mujeres y a pueblos indígenas para que opten a cargos de elección popular.

Esa falta de paridad ha hecho que el Congreso camine en una dirección incorrecta, donde el órgano parlamentario no está representado de la manera correcta, y por consecuencia genera problemas de descontento social por el tipo de decisiones que llega a tomar.

“En este momento Guatemala tiene una crisis de democracia y una de las razones es porque la sociedad no está representada en el Congreso de la República que debería de ser ese espacio. Las mujeres estamos representadas en un 19% cuando representamos el 54% del padrón electoral, los pueblos indígenas están representados en un 7% cuando representan un 44% de la población, de acuerdo al censo”, explicó.

Afirma que se necesita de este cambio, impulsado por organizaciones de mujeres desde inicios del 1990 sin que a la fecha los congresos lo hayan siquiera incluido como punto a considerar.

“Si no se obliga a los partidos políticos que postulen candidaturas con igualdad de oportunidades para mujeres y pueblos indígenas vamos a seguir con esta situación, a nivel de Latinoamérica únicamente Guatemala y Venezuela no cuentan con una medida de acción para la participación de las mujeres, es importante que las mujeres estemos representadas”, refirió.

4. Voto preferente

A criterio de Paulina Briz, consultora de Asíes, la intención de muchos diputados y partidos políticos por retomar el transfuguismo en un nuevo paquete de reformas a la LEPP es algo que no debe pasar inadvertido.

Briz destacó también la posibilidad, y necesidad, que los guatemaltecos puedan aplicar al voto preferente para diputados, lo que significa elegir al candidato y no al conjunto propuesto por el partido político.

“Si se adopta el voto desbloqueado, el voto preferente, se empodera a la ciudadanía (…) los electores indicarían al partido de su preferencia que sí están de acuerdo con su propuesta programática o con su ideología pero no con el orden de la candidatura propuesta. Por lo tanto, el voto preferente es un mecanismo que permite al ciudadano ordenar la posición de los candidatos dentro de la lista acorde a sus preferencias”, explicó.

Por ser una metodología de votación nueva sería prudente, que de ser aprobada, el TSE emita cursos masivos o aplique campañas de divulgación para explicar la forma correcta de votar, que según Briz no es algo complejo ni fuera de este mundo.

“En los distritos de una a tres diputaciones cada elector puede elegir a un solo candidato; en los distritos de cuatro a siete diputaciones cada elector puede señalar dos preferencias, marcando a la par del nombre del diputado los números 1 y 2; y en los distritos de ocho a 19 diputaciones se podrán elegir los candidatos marcando los números 1,2 y 3”, señaló.

En caso un votante marque más de una opción el voto no quedará inválido y tan solo se valorarán las casillas que lo permiten, el voto sí quedará sin valor en caso marque a varios diputados de distintos partidos políticos.

La consultora afirma que este método de votación además de empoderar a la ciudadanía en su derecho de elección le permite tener mayor control y fiscalización sobre los candidatos, algo que podría ayudar a que los partidos políticos tengan mejores estándares para conformar sus listas de candidatos.

Comisión

¿Qué es la Came?

Comisión

La Comisión de Actualización y Modernización Electoral (Came) se instala toda vez finalice un proceso de elecciones generales en Guatemala, cuyo objetivo es evaluar el recién concluido proceso de votaciones para comenzar a pensar eventuales propuestas de reforma que deberán ser entregadas por el propio TSE.Este espacio recibe los puntos de vista de los distintos sectores sociales representados en Guatemala con el fin de consolidar una propuesta técnica y sólida que ayude a consolidar los procesos de democracia y participación ciudadana.

FUENTE: PRENSA LIBRE

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