LA NOTA CHAPINA

Menor que abandonó proceso en Hogar Zafiro, huyó para estar con su mamá

Por Jeanelly Vásquez 

Las adolescentes han decidido dejar el Hogar Zafiro. Foto: Edwin Bercián

Recientemente ha sido viralizado el caso de las adolescentes en el Hogar Zafiro I, quienes decidieron abandonar su proceso de institucionalización en una residencia de la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia (SBS). Carlos Gómez, subsecretario de Protección y Acogimiento a la Niñez y Adolescencia, describió que las razones para abandonar el proceso son diversas, pero, contó que una de las jóvenes salió de la residencia para estar con su mamá.

“QUIERO ESTAR CON MI MAMÁ”

Carlos Gómez logró conversar con una de las adolescentes que volvió voluntariamente, ella relató que quería estar con su progenitora. “Lo que sucede es que quiero estar con mi mamá”, le contó la joven a Gómez. Según detalló, la adolescente se fue unos días con su novio a la casa de su abuela por dos o tres días, pero, al regresar a su hogar su madre no la recibió.

“¿Y tu papá?”, le preguntó el subsecretario; “él vive en Estados Unidos”, le respondió. El funcionario resaltó que, a pesar de los problemas familiares, la joven quería estar cerca de su mamá.Gómez expuso este testimonio como uno de los muchos ejemplos de abandono maternal y parental. “Podemos ver que son niñas que han tenido problemas en el hogar, por eso siempre he dicho que el principal factor de protección es la familia, y si la familia la saca de su hogar, ¿a dónde va a ir?”, puntualizó.


EL ABANDONO PARENTAL ENTRE LOS PRINCIPALES FACTORES

La Procuraduría General de la Nación (PGN) indicó que la mayoría de los jóvenes que ingresan a las residencias de la SBS tienen una familia; no obstante, debe realizarse una investigación para determinar si las personas pueden ser calificadas como recurso idóneo.

“En el caso de las adolescentes -que abandonaron el proceso-, la mayoría son de perfil consumo y callejización, que muchas veces han pedido ser ingresados a los hogares de protección porque no quieren estar con sus otros familiares, o bien, son las familias las que no las quieren tener porque la adolescencia es un desafío para ellos”, explicó la entidad.

Además, detallaron que algunos padres prefieren llevar a sus hijos o hijas a los hogares como medida de precaución, ya que están expuestos a pandillas y participación en actos ilícitos.

En el caso de las menores con alerta Alba-Kenneth, conforme sean desactivadas las alertas se iniciará la ubicación del recurso familiar idóneo; pero, si no se determina que la familia esté preparada para recibir a las adolescentes, o bien, ellas no estén preparadas para ser integradas, es posible que sean reingresadas al hogar.

Del mismo modo, si los padres o tutores no desean acoger a las jóvenes, deberán permanecer bajo la protección del Estado hasta los 18 años, según lo establecido por la ley.

ES UN PROCESO CAUTELOSO

Por otro lado, el proceso de reinserción familiar debe ser lento y precavido. “El problema de hacer una reunificación familiar tan acelerada es que volvemos a la reincidencia; hoy vuelven a la familia, pero en un mes regresan al sistema y es por eso que se debe de trabajar en una reintegración efectiva”, agregaron

Antes de volver con su familia, las menores y los encargados deben pasar por un proceso de capacitación y asistencia. Los familiares deben recibir una capacitación como escuela para padres o terapia psicológica, mientras que las adolescentes deberán sobrellevar una terapia para su consumo de estupefacientes u otras condiciones sociales poco favorables.


¿QUÉ DEPARA A LAS JÓVENES EN EL HOGAR?

Al momento de recibir un caso se procede con una audiencia de verificación de la medida, las cuales pueden durar varios meses. La SBS indicó que los retrasos en las audiencias han presentado aún más retraso durante la pandemia, aunque a veces la demora es influenciada por familias desinteresadas en solventar su situación y reincidencia de situaciones de riesgo para las adolescentes.

Las adolescentes son ingresadas a los centros de la SBS por órdenes de un juzgado y es en ese momento cuando se les denomina como “institucionalizadas”. En estas residencias en competencia de la Secretaría de Bienestar Social aportar los elementos necesarios para garantizar una calidad de vida digna para las protegidas.

Es responsabilidad de la SBS proveer educación, alimentación y garantizar los Derechos Humanos de las y los menores. Gómez contó que también reciben educación laboral, ya que en algunos casos los individuos permanecen en la residencia hasta cumplir la mayoría de edad; no obstante, a criterio de la defensora María Caba, la pandemia dificulta la provisión de estas garantías.

“La situación de las niñas es deplorable debido a que no hay condiciones para que permanezcan en los hogares. En esta época de pandemia no tienen acceso a la educación; algunas están estudiando y otras no, entonces obviamente bajo estas condiciones no están preparadas para recibir un trabajo o reinsertarse en la sociedad”, sostuvo.


32 JÓVENES VIVÍAN EN EL HOGAR

Carlos Gómez comentó que 32 jóvenes vivían en el Hogar Zafiro I hasta el 1 de octubre, pero ahora permanecen afuera 17 adolescentes con alerta Alba-Kenneth.

El funcionario detalló que hoy estaba prevista la mudanza del hogar a una instalación más segura y amplia. “Cabrían mucho más adolescentes (sic) por cada dormitorio, cuatro aproximadamente; ahorita tenemos seis en cada dormitorio”, señaló.

El subsecretario agregó que en el lugar no se privó a las menores de contactarse con sus familiares; se les daba apoyo para comunicarse vía WhatsApp o llamada telefónica. Además, el caso de las 17 menores que abandonaron el proceso es el segundo caso de esta índole en los últimos dos años.

FUENTE: LA HORA

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