LA NOTA CHAPINA

Funcionarios de Salud de Xela se enfrentan por hospital clausurado

Por: Raúl Barreno Castillo /elPeriódico 

El centro asistencial privado fue clausurado provisionalmente por no contar con licencia sanitaria.

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Juan Efraín Nájera y Salvador Soto han intercambiado señalamientos a causa del hospital clausurado.

La disputa entre dos funcionarios de Salud por el funcionamiento de un hospital privado para el tratamiento de pacientes con COVID-19 y un laboratorio clínico y centro radiológico privado que hace pruebas para obtener las tarjetas de salud y de manipulación de alimentos se ha convertido en una guerra en Quetzaltenango.

El enfrentamiento es entre Juan Nájera, jefe de la Dirección del Área de Salud de Quetzaltenango, y Salvador Soto, titular del Centro de Atención Permanente (CAP) del mismo departamento. 

El jefe de la Dirección del Área de Salud denunció a Soto ante el Ministerio Público y el Ministerio de Salud por supuesto tráfico de influencias para que los usuarios del CAP vayan al laboratorio clínico y centro radiológico Karol Wojtyla, ubicado en la zona 3 de Quetzaltenango.

Sin especificar los delitos, Nájera argumentó que Soto utiliza sus influencias para “enviar a las personas que necesitan una tarjeta de salud y manipulación de alimentos a ese laboratorio privado del que, se supone, es propietario”.

“Enviamos ante el Ministerio de Salud la documentación y evidencia para que sea el MP el que investigue el caso y sean las máximas autoridades de Salud las que dictaminen las sanciones”, expresó Nájera ayer en una conferencia con medios locales. 

Según Soto, la denuncia se presentó hace algunos días y se supone que no es solo contra el director del CAP, sino contra los personeros del laboratorio clínico y centro radiológico. Agregó que no emitiría ningún comentario hasta no tener alguna notificación sobre la denuncia, aunque admitió que sabía de ella. 

Piden cierre de hospital 

En horas de la tarde, un grupo de vecinos de Quetzaltenango llegó al CAP para solicitarle a Soto que tome acciones para clausurar en definitiva el hospital privado El Rosario, que ha sido cerrado en forma temporal debido a que no posee licencia sanitaria para operar. 

De acuerdo con trabajadores de ambas entidades de salud, la disputa de los funcionarios es porque “los dos tienen intereses tanto en el hospital como en el laboratorio”. 

“El Ministerio de Salud debería de venir a solucionar este problema porque al final los perjudicados son los pobladores de los municipios”, indicaron los trabajadores sin revelar sus nombres, por temor a represalias. 

El origen de la disputa, según los testimonios, fue el hospital privado El Rosario.Uno de los médicos que promocionó el centro asistencial fue Álex Dagoberto Loarca Chávez, director administrativo del Hospital Temporal de COVID-19 de Quetzaltenango, director médico de El Rosario y yerno de Nájera.

Del hospital público al privado

Una fuente reveló a elPeriódico que equipos de ventilación del Hospital COVID-19 de Quetzaltenango fueron trasladados a El Rosario, donde cobraban hasta Q30 mil a las personas que atendían. Según esta fuente, era Álex Loarca Chávez, yerno del director del Área de Salud de Xela, quien enviaba a los pacientes del hospital público al privado. 

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