LA NOTA DE MUNDO

Guatemala: Médico pediatra hace advertencia por el COVID-19 en niños…

…Pero la gente es muy necia y andan en las calles, playas, restaurantes, centros comerciales, mercados, cines, colegios así como balnearios con sus niños. Cuando lo prudente es quedarse en casa y salir solo para lo necesario. Pero según ellos la culpa es del presidente cuando los padres de familia exponen a la enfermedad

Por Jeanelly Vásquez

En los últimos días se han reportado casos de menores con Covid-19, quienes han ingresado a varios hospitales con cuadros respiratorios graves. Foto: La Hora/AP

El doctor Óscar Alejandro de León Marsicovetere transmitió un video en vivo desde su perfil de Facebook para exponer que recientemente ha atendido a infantes con cuadros respiratorios graves. El doctor expuso específicamente un caso de un niño referido desde oriente, según comentó el menor de edad no ha sido propiamente atendido, pues la red hospitalaria tanto pública como privada está saturada.

“Estamos sumamente preocupados; hoy en la mañana me he topado con un paciente con Covid con signos de respuesta inflamatoria sistémica y lamentablemente en este hospital no hay espacio, están saturados desde hace muchos días”, comenzó a relatar el pediatra, “estamos hablando de un niño y en los hospitales públicos están saturados también y el hospital de Villanueva, el del Parque de la Industria están saturados también”.

De León comentó que ha estado buscando un hospital privado que pueda atender al niño, no obstante, todos están carentes de espacios. “Ahorita estamos haciéndole todos los exámenes necesarios en lo que vemos dónde conseguir una cama en un hospital privado para poderle dar la atención necesaria a este chiquito”, indicó.

El doctor Óscar Alejandro de León Marsicovetere se refirió al tema. Foto: La Hora/Captura de pantalla

La situación es alarmante, no obstante, declaró que no ha visto ningún pronunciamiento de las autoridades. “Muchos niños con estos cuadros y tampoco vemos nosotros que haya ningún tipo de manifestación. Realmente es preocupante, tenemos que cuidarnos muchísimo, estamos en la peor época de la pandemia”, detalló.

ALERTA DEL VIRUS SINCITIAL RESPIRATORIO

En su transmisión en vivo el doctor alertó sobre el Virus Sincitial Respiratorio (VSR), uno de los más comunes en infecciones respiratorias. “Esto realmente es algo aterrador, yo no creí llegar a este punto máximo y si a eso le agregamos las epidemias de temporada. Estoy viendo unos pacientes pediátricos, yo vengo hablando desde hace varios días del virus sincitial respiratorio”, dijo.

El profesional comentó que en las últimas semanas ha tenido 15 pacientes aproximadamente hospitalizados con virus sincitial respiratorio. “Y yo no veo que las autoridades digan absolutamente nada de esto. Tengo dos socios del grupo que trabajan en Hospital de infectología, Hospital Roosevelt, Hospital San Juan de Dios y ellos me comentaban que están saturados de VSR también”, expuso.


“Esto realmente es alarmante, realmente es algo que eriza la piel; no hay seguro que valga, no hay posibilidades económicas que valgan; imaginemos la gente que tiene menos posibilidades económicas”, analizó.

DENUNCIA SATURACIÓN EN HOSPITALES PRIVADOS

«Lamentablemente todos los hospitales están saturados. Estamos esperando que nos hagan espacio en un hospital para ver si hay egresos para poder allí ingresar al paciente que necesita la atención inmediata”, agregó.

Este caso particular fue referido desde oriente hacia Guatemala Capital para tratar los síntomas del infante, pero el médico reiteró que “acá no hay espacios, están saturados los hospitales privados. Les podría dar los nombres propios de todos los hospitales privados a los cuales llamé y todos están llenos, lamentablemente no hay un solo espacio”.

No obstante, de manera extraoficial La Hora logró conocer que en el Hospital Herrera Llerandi no se presenta el panorama que el doctor Óscar Alejandro de León Marsicovetere describió en su video de Facebook.


ABOGA A LA INMUNIZACIÓN COLECTIVA

Para el médico la situación requiere de la inmunización pronta de los habitantes. “Es algo que realmente nos tiene que poner en alerta; tenemos que cuidarnos; tenemos que hacer lo que nos corresponde hacer, pero también es muy importante ver de qué forma podemos lograr en el nombre de Dios que se pueda inmunizar a la mayor cantidad de población”, dijo.

Agregó que este fenómeno no sucede únicamente en Guatemala, sino que en otros países con altos casos de Covid-19. “Que esto yo sé que no será lo único, sino que es algo que se ha visto en otros países. Es sumamente importante que todos de una u otra manera se puedan inmunizar”, concluyó su mensaje.

CASOS DE COVID EN MENORES DE EDAD HAN AUMENTADO

De acuerdo con un informe que elaboró el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), en el primer semestre del año se ha registrado un incremento de contagios de Covid-19 en niños y adolescentes, con mayor intensidad a partir de mayo, lo cual se ha reflejado en los ingresos a las unidades pediátricas de cuidados intensivos en los hospitales nacionales.


El documento fue elaborado por el viceministro de Hospitales, Francisco Coma, a solicitud del diputado Edgar Batres del bloque Winaq.

En este se detalla que, desde el 13 de marzo de 2020 al 16 de junio de 2021, el total de casos confirmados de coronavirus en menores de edad es de 20,472, además, han fallecido 99 de ellos de edades de 0 a 17 años.

Las localidades que registran mayor número de casos en menores son: Guatemala, Sacatepéquez, Huehuetenango, Quetzaltenango y toda el área del Noroccidente.

COVID: alerta por muerte de niños en América Latina

Enferman y fallecen menos por COVID, pero no son inmunes. En medio de segundas olas, con nuevas variantes y sin vacunas, la realidad de los contagios y muertes infantiles en América Latina es un signo de alerta.

Se los creía menos vulnerables ante el COVID, pero las cifras latinoamericanas alertan sobre un mayor impacto en niños, en comparación con los de países desarrollados.

La evidencia indica que niños, niñas y adolescentes no son el mayor grupo de riesgo ante el coronavirus. “Serían menos susceptibles a la infección por SARS-Cov-2 y además transmiten con menos frecuencia el virus que los adultos. Cuando adquieren la infección, son por lo general asintomáticos y, cuando enferman, suelen tener enfermedad leve”, informa la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Hasta ahora, casi la única preocupación han sido las consecuencias negativas del confinamiento y, por lo mismo, tratar de que regresen a clases, requisito también para que muchos padres puedan trabajar. Pero, al revisar la situación de algunos países latinoamericanos, que publican datos de contagios y muertes por edad, se descubren cifras preocupantes. 

Un impacto mayor del esperado

Ya desde principios de la pandemia, el físico chileno Rafael González, académico del Centro de Nanotecnología Aplicada de la Universidad Mayor, comenzó a notar que el impacto en niños era mayor al esperado. “Un artículo de la revista científica The Lancet indica que en Europa los menores no tienen un riesgo tan grande de fallecer, pero, definitivamente, en Chile eso no es así. Entre junio y julio de 2020, con escuelas cerradas y sin variantes, murieron 28 menores de 20 años. Eso es más que lo informado por Italia en toda la pandemia, 27 hasta el pasado 12 de mayo”, dice a DW.

Rafael González, del Centro para el Desarrollo de la Nanociencia y la Nanotecnología (CEDENNA): “Los niños enferman, son hospitalizados y están muriendo”.

En Chile, en cambio, con la mitad de la población en ese rango etario, han muerto 123 hasta el 15 de mayo pasado. Sólo de marzo a abril de 2021 hubo 700 hospitalizaciones y aproximadamente 27 decesos de menores de 18. “Son noticias dramáticas”, alerta el físico chileno.

La situación en otros países latinoamericanos es similar. En Perú, al 17 de mayo, en la pandemia habían fallecido 66.770 personas, entre ellas más de 440 menores de 19 años. En Colombia, de los casi 83 mil decesos, más de 200 son menores. En México, autoridades de salud informaron recientemente que, de los 238 mil fallecidos, cerca de 600 son niños.

Según el medio Infobae, en Brasil han muerto por COVID más de 830 niños de menos de 5 años y en Argentina, 185 menores de 20. En contraste, en Estados Unidos, con mayor población y mayor cantidad de fallecidos totales, se registran 139 menores de 4 años. En Alemania, de entre 87 mil muertos, hay sólo 20 decesos en menores de 19 años.

La pandemia y las secuelas en la infancia

Aun siendo un porcentaje menor en el total de muertes, la mayor proporción de niños fallecidos, en comparación con países desarrollados, es un fenómeno que debiera ser revisado, observa González. Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo sobre adultos de menos de 60 repara en un fenómeno similar: “En los países en desarrollo, los grupos de edad más jóvenes representan una proporción significativamente mayor de las muertes por COVID-19 en relación con los países de altos ingresos”. Como ejemplo, por cada 100 muertes en Colombia, cerca de 30 corresponden a personas menores de 60 años, mientras que en Estados Unidos sólo 12 de cada 100.

“Es cierto que no hay muchos casos clínicos de niños, pero se pueden producir casos graves y fallecer”, dice a DW el catedrático de bioquímica y biología molecular de la Universidad Complutense de Madrid José Manuel Bautista.

José Manuel Bautista, catedrático de bioquímica y biología molecular de la Universidad Complutense de Madrid: “El virus se transmite compartiendo aire que se respira y en las escuelas se comparte bastante”.

La llegada de nuevas variantes y el hecho de que, por ahora, no hay vacunación para niños -que en todo caso sería desde los 12 años- complica la situación. Además, pueden quedar con secuelas, presentar Covid persistente y Sindrome Inflamatorio Multisistémico Pediátrico (PIMS). Según el último informe de la OPS, en los 22 países y territorios de la región de las Américas se han notificado 5.555 casos confirmados acumulados de PIMS en niños y adolescentes, incluidas 123 defunciones. 

En su informe de abril, la OPS advierte un aumento de contagios en niños chilenos y destaca la importancia de continuar el monitoreo en grupos que no cuentan con vacuna. También constata un aumento de PIMS en el país sudamericano, con un acumulado de 203 casos y cuatro muertes por esta causa durante la pandemia.

No menos importante es que “niños que mantienen una infección asintomática, lo llevan a sus familias y colegios y eso permite que el virus siga circulando”, advierte Bautista. A eso se suma el drama de perder a padres y abuelos, y la carga de costos de hospitalización, deudas y desempleo, que pueden llevar a la deserción escolar.

El dilema por la vuelta a clases


“Este virus se transmite a través del aire y compartiendo aire que se respira. No es fácil que los niños mantengan los ajustes de mascarillas y el aire en las escuelas se comparte bastante. Por los pocos casos clínicos, se ha supuesto que las medidas son suficientes, pero esos casos son sólo la punta del iceberg”, advierte Bautista. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), sólo se detecta el 1,2 por ciento de las infecciones en menores de 4 años, el 2,5 por ciento en niños de entre 4 y 14 y el 9,6 por ciento en jóvenes de 15 a 24 años. En personas de 25 a 64, en cambio, se identifica el 64 por ciento de los contagios.

El debate por el retorno a clases no es sencillo. “Qué hacemos con los niños a la hora del trabajo, si no pueden ir a la escuela y ni siquiera les damos un computador para enseñanza online. Probablemente las normas de higiene no han sido suficientes y surgen brotes. Son situaciones muy complejas. La economía juega un papel muy importante y sin tener en cuenta la ciencia se quiere forzar situaciones que a la larga pueden ser complicadas”, señala Bautista.

El gobierno de la ciudad de Buenos Aires libró una batalla para revertir el cierre de escuelas y grupos de padres hicieron campañas por el retorno. En Chile se reunieron firmas exigiendo y apoyando la reapertura decretada por el gobierno, a pesar del creciente número de casos. “Todos queremos que los niños vuelvan a clases, pero ¿cuándo y en qué circunstancias? No puede ser a toda costa, sino con condiciones que aseguren que sigan sanos”, dice González.

La pandemia afecta a los niños a largo plazo

Organismos como el Centro para Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomienda, entre varios requisitos, bajos niveles de incidencia de casos para abrir las escuelas. Y, dada la evidencia de que el virus se transmite principalmente por aerosoles, asegurar espacios abiertos, bien ventilados, uso de mascarillas certificadas y reducir estudiantes por sala.

Más allá de las cifras, la muerte de un niño es una tragedia para cada familia y la sociedad completa, por lo que el foco debiera ser avanzar hacia COVID cero, dice González: “Las decisiones en Latinoamérica deben tomarse de manera acorde a nuestra realidad. Los gobiernos deben liberar estos datos para que los investigadores los analicen y ayuden a tomar mejores decisiones. Lamentablemente, los niños van a salir desfavorecidos de esta pandemia, pero debemos tratar de que no mueran”.

FUENTE: LA HORA Y DW

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