LA NOTA CHAPINA

Exfuncionario del Conap es condenado por avalar tráfico de maderas preciosas

Por: Evelyn Boche/elPeriódico 

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La Fiscalía de Delitos contra el Ambiente logró una sentencia condenatoria de 4 años de prisión conmutables contra José Estuardo Santisteban Ramírez, por encubrimiento propio y tráfico de influencias. La fiscalía demostró que Santisteban, aprovechándose de su posición en el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) accedió a que se exportara una especie de madera protegida.

Como jefe de seguridad del Conap, Santisteban influía en los técnicos para que cuando se detectara la tala de madera rosul fuera registrada como ciprés, cuyo aprovechamiento no es prohibido ni penalizado. El rosul es una especie endémica de Guatemala muy cotizada en China para la fabricación de muebles ceremoniales.

Como reparación digna, Satisteban tendrá que comprar láminas por un valor de Q3 mil 400, que deberán ser entregadas al Conap. 

Cada contenedor de madera rosul está valorado en Q500 mil, explicó el fiscal Jhonny Morales. La intervención de la fiscalía y de Diprona impidió que la madera, que ya había sido negociada en China, saliera del país. La sentencia ordena la destrucción de la madera, para evitar el riesgo de que vuelva al poder de los traficantes, según Morales.

El nombre de la madera en el mercado es rosewood y su venta está controlada de acuerdo con las normas del comercio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres. 

Incongruencia

En el último año, la agrupación Familiares y Amigos contra la Delincuencia y el Secuestro ha desarrollado estudios sobre los delitos ambientales en el país, su correlación con el crimen organizado y la complejidad que supone el abordaje en el sistema de justicia. Una de sus observaciones es la reparación y la restauración incongruentes de las penas frente al daño que ocasionan esos hechos delictivos.

La Fiscalía de Delitos contra el Ambiente logró una sentencia condenatoria de 4 años de prisión conmutables contra José Estuardo Santisteban Ramírez, por encubrimiento propio y tráfico de influencias. La fiscalía demostró que Santisteban, aprovechándose de su posición en el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) accedió a que se exportara una especie de madera protegida.

Como jefe de seguridad del Conap, Santisteban influía en los técnicos para que cuando se detectara la tala de madera rosul fuera registrada como ciprés, cuyo aprovechamiento no es prohibido ni penalizado. El rosul es una especie endémica de Guatemala muy cotizada en China para la fabricación de muebles ceremoniales.

Como reparación digna, Satisteban tendrá que comprar láminas por un valor de Q3 mil 400, que deberán ser entregadas al Conap. 

Cada contenedor de madera rosul está valorado en Q500 mil, explicó el fiscal Jhonny Morales. La intervención de la fiscalía y de Diprona impidió que la madera, que ya había sido negociada en China, saliera del país. La sentencia ordena la destrucción de la madera, para evitar el riesgo de que vuelva al poder de los traficantes, según Morales.

El nombre de la madera en el mercado es rosewood y su venta está controlada de acuerdo con las normas del comercio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres. 

Incongruencia

En el último año, la agrupación Familiares y Amigos contra la Delincuencia y el Secuestro ha desarrollado estudios sobre los delitos ambientales en el país, su correlación con el crimen organizado y la complejidad que supone el abordaje en el sistema de justicia. Una de sus observaciones es la reparación y la restauración incongruentes de las penas frente al daño que ocasionan esos hechos delictivos.

FUENTE: EL PERIÓDICO

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