LA NOTA DE MUNDO

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Ciudad de Mรฉxico, 21 de septiembre de 2001

๐Ÿ…l seรฑor D. George W. Bush Presidente de los Estados Unidos de Amรฉrica Washington, D.C. โ€“ E.U.A. Excelentรญsimo seรฑor presidente: Deseo, en primer lugar, reiterar a Ud. la solidaridad y condolencia que expresรฉ a todo su pueblo el martes 11 pasado, luego de conocer los dolorosos sucesos ocurridos en su paรญs, asรญ como compartir mi indignaciรณn y condena a las amenazas que entraรฑan esos actos de terrorismo. En los รบltimos dรญas he estado pendiente de la evoluciรณn de los acontecimientos, empeรฑando mis mejores oficios en que la respuesta a dichos sucesos sea la reflexiรณn, no la obcecaciรณn; la cordura, no la ira; la bรบsqueda de justicia, no la revancha. He invocado la conciencia de los pueblos del mundo, a los medios de comunicaciรณn, a las personalidades eminentes con las que comparto un compromiso รฉtico con la paz, a los jefes de Estado y los lรญderes de los organismos internacionales, para que la cordura ilumine nuestros actos. Sin embargo, seรฑor presidente, al escuchar anoche el mensaje que dirigiรณ al Congreso de su paรญs, no he podido reprimir una sensaciรณn de temor por lo que puede desprenderse de sus palabras. Llama Ud. a su pueblo a prepararse para โ€œuna larga campaรฑa como no hemos visto ninguna otra jamรกsโ€, y a sus militares a salvar su orgullo, marchando a una guerra de la que pretende hacernos parte a todos los pueblos del mundo. A nombre del progreso, el pluralismo, la tolerancia y la libertad, usted no deja ninguna opciรณn a quienes no contamos con la dicha de compartir la sensaciรณn de libertad y los frutos de la civilizaciรณn que desea Ud. defender para su pueblo, y a quienes nunca tuvimos simpatรญa alguna con el terrorismo ya que fuimos sus vรญctimas. Quienes somos expresiones orgullosas de otras civilizaciones; quienes vivimos dรญa a dรญa con la esperanza de convertir la discriminaciรณn y el despojo en reconocimiento y respeto; quienes llevamos en el alma el dolor del genocidio perpetrado en contra de nuestros pueblos; quienes, en fin, estamos hartos de poner los muertos en guerras ajenas, no podemos compartir la arrogancia de su infalibilidad ni el camino unรญvoco al que Ud. desea empujarnos cuando afirma que โ€œTodas las naciones en todas las regiones deben tomar ahora una decisiรณn: o estรกn con nosotros o estรกn con los terroristasโ€. Al empezar este aรฑo, invitรฉ a los hombres y mujeres del planeta a compartir un Cรณdigo de ร‰tica para un Milenio de Paz reclamando que: No habrรก Paz si no hay Justicia No habrรก Justicia si no hay Equidad No habrรก Equidad si no hay Desarrollo No habrรก Desarrollo si no hay Democracia No habrรก Democracia si no hay respeto por la Identidad y la Dignidad de los Pueblos y las Culturas. En el mundo de hoy, todos estos son valores y prรกcticas muy escasas, sin embargo, la desigual manera en que estรกn distribuidos no hace mรกs que alimentar la impotencia, la desesperanza y el odio. El papel de su paรญs en el actual orden mundial estรก lejos de ser neutral. Anoche esperรกbamos un mensaje sensato, reflexivo y autocrรญtico pero lo que escuchamos fue una amenaza inaceptable. Comparto con Ud. que โ€œel curso de este conflicto no se conoceโ€, pero cuando sentencia que โ€œsu resultado es ciertoโ€, la รบnica certeza que me invade es la de un nuevo y gigantesco sacrificio inรบtil, la de una nueva mentira colosal. Antes de que dรฉ Ud. la voz de โ€œfuegoโ€, me gustarรญa invitarlo a pensar en un liderazgo mundial diferente, en el que no necesite vencer sino convencer; en el que la especie humana pueda demostrar que en los รบltimos mil aรฑos hemos superado el sentido de โ€œojo por ojoโ€ que tenรญa la justicia para los bรกrbaros que sumieron a la humanidad en el oscurantismo medieval; en el que no hagan falta nuevas cruzadas para aprender a respetar a quienes tienen una idea distinta de Dios y la obra de su creaciรณn; en el que compartamos solidariamente los frutos del progreso, cuidemos mejor los recursos que aรบn quedan en el planeta y a ningรบn niรฑo le falte un pan y una escuela. Con la esperanza en un hilo, lo saluda atentamente. Rigoberta Menchรบ Tum Premio Nobel de la Paz Embajadora de Buena Voluntad de la Cultura de Paz.

LA HORA

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