LA NOTA CHAPINA

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  • Redacción
  • BBC News Mundo

Una mujer sujeta un cartel que dice "nuestro voto cuenta", en Pensilvania el 4 de noviembre.

El considerado “faro de la democracia” pasa por un momento inédito en su historia reciente.

🅔n medio de una grave crisis política, económica y social, el país celebró elecciones presidenciales el martes 3 de noviembre y pese a que este miércoles todavía no había terminado de contabilizar todos los votos, el presidente Donald Trump se declaró ganador y denunció “fraude”, sin ninguna prueba que lo respalde.

Trump aumentó la tensión en un momento de grave polarización y anunció medidas legales en diversos estados que se espera que determinen el ganador de estas elecciones: Wisconsin, Michigan, Pensilvania y Georgia.

Por su parte, el candidato demócrata, Joe Biden, pidió “paciencia”, consideró “indignante” y “sin precedentes” las declaraciones del presidente y se mostró confiado en que ganará la contienda.

Qué dijo Trump

Ya entrada la madrugada, y sin que hubiera un claro ganador por la falta de datos para establecerlo, el presidente realizó una intervención en directo desde la Casa Blanca en la que aseguró que los republicanos habían ganado y denunció que los demócratas estaban tratando de “robarse” la elección.

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Pese a que no hay prueba de ello, Trump redobló sus acusaciones por Twitter, llevando a que la propia red social alertara de que sus mensajes pueden ser “engañosos” y los ocultara parcialmente.

“Anoche iba liderando [la carrera], a menudo de manera sólida, en muchos estados clave, en casi todos ellos controlados y gestionados por demócratas. Entonces, uno por uno, empezaron a desaparecer mágicamente a medida que se contaban votos sorpresa botados. MUY EXTRAÑO”, señaló el presidente este miércoles por la mañana.

Fin del contenido de Twitter, 1

Aparentemente, el presidente hacía referencia en su mensaje a una situación de la que ya se había advertido, y que no hay pruebas de que esté vinculada con ningún tipo de fraude.

La clave está en las particularidades de las elecciones este año, celebradas en medio de la pandemia, es el mayor número de votos por correo a causa del coronavirus y con diferentes normas sobre cuándo contabilizar y difundir los resultados de esos votos en cada estado.

Hay, además, un dato crucial para entender la situación: los sondeos realizados a ciudadanos registrados como demócratas o republicanos de manera previa mostraban que los primeros tenían una mayor intención de votar por correo, mientras que los republicanos preferían ir a votar el día de la elección en persona, una situación que también puede explicarse por los constantes ataques del presidente contra ese tipo de voto y la extrema polarización.

Trump llevaba meses sembrando dudas sobre el voto por correo e insistiendo en que el ganador debía ser proclamado en la misma noche electoral, algo que generalmente solo sucede por las proyecciones de los medios y el reconocimiento que hace el perdedor, nunca por los funcionarios públicos responsables.

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En algunos territorios, como Florida, se empezaron a contabilizar votos por correo semanas antes de que se celebrara la elección, a medida que iban llegando; mientras que, en otros, como Wisconsin o Pensilvania, no se empezó a contar esa modalidad de voto hasta el mismo día de los comicios o tras el cierre de las urnas.

Por todo ello, en algunos estados, los primeros resultados iniciales mostraron una tendencia a favor de un determinado candidato, al difundirse primero el conteo de votos en persona, por ejemplo, y luego sufrieron un vuelco a favor de su contrincante.

Ocurrió tanto para un lado como para el otro, como se vio en el caso de Florida -que al principio de la noche pareció tornarse azul demócrata pero acabó en manos republicanas, ya que se publicaron primero los resultados del voto por correo-; o Michigan -donde ocurrió al revés: primero rojo y luego azul-.

Es eso a lo que Trump parece aludir en su tuit, mencionando “votos sorpresa” en aparente referencia a los llegados por correo que se empezaron a contabilizar más tarde en la noche en estados clave como Pensilvania, Michigan o Wisconsin, donde el presidente apareció al principio como líder pero su contrincante fue recortando distancia posteriormente.

De hecho, diversos analistas, políticos y medios del país ya habían advertido de la posibilidad de que se produjera este fenómeno la noche de las elecciones y pudiera confundir: lo tildaron el “espejismo rojo” o “azul” y aquí lo analizamos a fondo:

Batallas legales

Además de sus críticas, el equipo de Trump emprendió acciones legales.

Ambas campañas se habían preparado con equipos de abogados de cara a la elección y los republicanos anunciaron este miércoles que presentaron diferentes demandas en estados clave para evitar, insistieron, que los “demócratas se roben la elección”.

En concreto, hay cuatro acciones anunciadas por el equipo de Trump, en estados donde se proyectó ya ganador a Biden o donde el demócrata tenía la ventaja, menos Georgia y Pensilvania.

Georgia

Según la campaña de Trump, un observador del Partido Republicano vio cómo 53 votos emitidos en ausencia habían sido “ilegalmente agregados” a los que habían llegado a tiempo.

El Partido Republicano solicitó que se paralice el conteo en este condado en concreto.

Georgia es un firme bastión republicano que no vota por un candidato demócrata desde 1996, pero en estas elecciones el resultado en este territorio entre Joe Biden y Donald Trump está siendo muy ajustado.

Michigan

La campaña republicana presentó una demanda para frenar el escrutinio porque aseguró que se le negó “acceso significativo” para observar la apertura de votos y la contabilización de los mismos, pese a que el conteo ya llegó al 96%.

Trump ganó este estado en 2016 pero un estrecho margen de 10.700 votos, y tanto medios estadounidenses como la BBC proyectan que Biden consiguió arrebatárselo este año.

Hasta este miércoles, es el primer estado que los demócratas consiguieron voltear respecto al mapa de hace cuatro años y es un territorio de suma importancia, pues estrecha el camino a la reelección del presidente.

Se estima, además, que aún quedan miles de votos por ser contados y muchos de estos proceden de regiones históricamente demócratas.

Resultados en vivo de las elecciones de EE.UU. Clica aquí

Wisconsin

El equipo del presidente anunció que pedirían un recuento en el estado, citando “irregularidades en diversos condados”.

No está claro cuándo se llevará a cabo este recuento, dado que por lo general no suele ocurrir hasta que las autoridades de los respectivos condados terminen de revisar los votos. La fecha límite del estado para esta parte del proceso es el 17 de noviembre.

El profesor de la Facultad de Derecho en la Universidad de Columbia Richard Briffault recordó que hubo un recuento en Wisconsin en 2016, y “cambió alrededor de 100 votos”.

“Un recuento no es una vía para desafiar la legalidad de un voto”, explicó, “es simplemente una vía para asegurarse de que los cálculos están bien”.

Pensilvania

Los republicanos objetan una decisión de la Corte Suprema de ese estado que, debido a la situación por el coronavirus, permite que se cuenten los votos llegados por correo hasta tres días después del 3 de noviembre, siempre y cuando hubieran sido enviados ese día o en fechas previas.

Se estima que en Pensilvania fueron emitidos más de 2,6 millones de votos por correo, de los cuales aún quedaba más de un millón sin contar hasta este miércoles.

Dos afroestadounidenses con carteles que rezan: "¡Cuenten los votos!"
Pie de foto, Varias personas salieron a las calles reclamando que se cuenten todos los votos.

Matthew Weil, director del proyecto electoral del Centro de Investigación de Políticas Bipartidista, consideró la disputa de Pensilvania como la más preocupante, dado que la Corte Suprema del país estaba bloqueada sobre este asunto antes de las elecciones, y de forma previa a que la nueva magistrada Amy Coney Barrett, propuesta por Trump, pasara a formar parte del tribunal.

“Algunos de los votos particulares de la Corte Suprema que discrepaban señalaron que estarían interesados en retomar el asunto después. Así que creo que hay un riesgo de que algunos de esos votos [por correo] que fueron sellados para el día de la elección pero no serán recibidos hasta el viernes sean descartados”, señaló.

“Será un resultado equivocado, pero creo que es un resultado legalmente posible“.

No obstante, Weil advirtió que las elecciones tendrían que estar “muy, muy ajustadas para que eso afecte” al resultado final.

La campaña de Trump ha declarado la victoria en Pensilvania, pese a que aún quedan votos por contar y ninguno de los principales medios de comunicación ha proyectado ganador en este estado, que muchos analistas consideran el territorio que definirá quién ganó las elecciones.

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Trump lanza demandas para frenar conteo de votos en estados pendientes

En el caso de Georgia, el equipo de Trump demanda que se separen los votos llegados a última hora del martes para que no sean contados.

Donald Trump And Joe Biden Participate In Final Debate Before Presidential Election
NASHVILLE, TENNESSEE – 22 DE OCTUBRE: El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, participa en el debate presidencial final contra el candidato presidencial demócrata Joe Biden en la Universidad de Belmont el 22 de octubre de 2020 en Nashville, Tennessee. Este es el último debate entre los dos candidatos antes de las elecciones del 3 de noviembre Foto: Justin Sullivan / Getty Images

Reuters.- El presidente Donald Trump busca mantener vivas sus escasas opciones de reelección y comenzó a desplegar su estrategia legal con demandas sobre recuentos de votos en los estados que aún no han finalizado el escrutinio.

El equipo de campaña del mandatario, quien hizo de los ataques contra la integridad de las elecciones un asunto central de su campaña, presentó este miércoles una serie de demandas en Michigan, Pensilvania y Georgia respecto al conteo de los votos. También demandó un recuento en Wisconsin.

En el caso de Georgia, los abogados de Trump demandan que se separen los votos llegados a última hora del martes para asegurarse de que no sean contados.

La demanda, presentada contra la Junta Electoral del Condado de Chatham, solicitó a un juez que ordene al condado que asegure y contabilice las boletas recibidas después de 19:00 horas del día de las elecciones, según un documento judicial.

En el caso de Michigan, cuyos 16 votos electorales ya fueron adjudicados a Joe Biden, Ryan Jarvi, secretario de prensa de la fiscal general, la demócrata Dana Nessel, salió a defender el conteo.

“Las elecciones de Michigan han sido realizadas con transparencia, con acceso permitido para ambos partidos (…) para garantizar que se cuentan todas las papeletas de forma justa y precisa”, dijo Jarvi.

Los funcionarios de Wisconsin terminaron su recuento alrededor del mediodía, tras un esfuerzo durante toda la noche, y los resultados mostraron a Biden con una ventaja de poco más de 20,000 votos, o 0.6%, según Edison Research.

La campaña de Trump dijo de inmediato que buscaría un recuento, lo que está permitido por la ley estatal cuando el margen es inferior al 1%.

El equipo republicano también solicitó a la Corte Suprema que Trump pueda intervenir en un caso pendiente sobre si Pensilvania debería permitir que se acepten ciertas papeletas que llegan a último momento y fueron enviadas antes del día de la votación.

Las maniobras son un esfuerzo para impugnar los resultados de una elección aún indecisa un día después de que millones de estadounidenses acudieran a las urnas en medio de la pandemia de coronavirus que ha trastornado la vida cotidiana.

Biden dijo que todos los votos deben contarse. “Nadie nos va a robar nuestra democracia, ni ahora, ni nunca. Estados Unidos ha llegado demasiado lejos. Estados Unidos peleó demasiadas batallas, Estados Unidos soportó demasiado para permitir que eso suceda”, señaló.

Trump está tratando de evitar convertirse en el primer presidente en ejercicio en perder la reelección desde George H.W. Bush en 1992.

Efecto pandemia

Las votaciones concluyeron el martes por la noche, como estaba previsto, pero muchos estados a veces tardan días en contar todos los votos. Hubo un gran aumento del sufragio por correo a nivel nacional, en medio de la pandemia del coronavirus.

Estados muy disputados como Arizona, Nevada, Georgia y Carolina del Norte siguen contando sufragios, lo que deja aún en duda el resultado de los comicios a nivel nacional.

Trump lideraba en los dos estados sureños, Georgia y Carolina del Norte, así como en Pensilvania. Pero si el republicano pierde Wisconsin y Michigan, tendría que ganar los tres además de Arizona o Nevada, donde Biden lideraba en los últimos recuentos.

Por el momento, sin incluir Wisconsin, Biden supera a Trump 243-213 en los votos del Colegio Electoral.

Biden va a la cabeza en Arizona, un estado clave con una gran población latina, lo que le convertiría en el segundo candidato presidencial demócrata que gana en el estado en 72 años. Trump venció allí en 2016.

En Pensilvania, Trump lidera por unos 200,000 votos, mientras las autoridades electorales contaban millones de sufragios por correo, que se cree que puedan beneficiar a Biden. El jefe de campaña del mandatario, Bill Stepien, lo declaró ganador en ese estado aunque el recuento no se ha completado.

En el voto popular a nivel nacional, Biden aventajaba con comodidad a Trump el miércoles, con unos 3 millones más de sufragios. El republicano ganó en 2016 a Hillary Clinton gracias a que venció en estados cruciales, a pesar de que logró unos 3 millones menos de votos.

Antes de morir, mujer pidió que no voten por Donald Trump

En su obituario, pidió que sus amigos y familiares no gasten en flores para ella y también les dio algunos consejos políticos como no votar por Donald Trump. | Azteca Noticias |

Hace algunas semanas, antes de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, una residente de Minneapolis de 93 años tenía una solicitud especial en su libro parroquial, que era no votar por Donald Trump.

Georgia May Adkins, pobladora de la ciudad Saint Paul en el estado de Minnesota, murió a causa de un derrame cerebral el pasado 28 de septiembre en el United Hospital de St. Paul.

Varios obituarios en periódicos y revistas detallaron cómo quería que la enterraran, después de un servicio conmemorativo de la iglesia que se lograra adherir a todos los protocolos de salud.

En dicho libro parroquial, el cual fue publicado el 11 de octubre, también pidió que sus amigos y familiares no gastaran en flores para su funeral; en vez de usar el dinero, les pidió que actuaran de forma inteligente en las elecciones presidenciales de Estados Unidos y no votaran por Donald Trump.

El obituario llamó la atención de miles de personas en redes sociales, y también la de varios partidarios demócratas que instaron a los ciudadanos a tomar nota y votar.

De acuerdo con la necrología publicada en legacy.com, se detalló que la mujer, de nombre Georgia May Adkins, nació el 19 de agosto de 1927 y trabajó como linotipista en West Publishing Company durante 32 años.

BBC/FORBES/AZTECA NOTICIAS