LA NOTA CIENTรFICA

๐™ฒ๐š˜๐šŸ๐š’๐š-๐Ÿท๐Ÿฟ: ๐™ฟ๐š˜๐š› ๐šš๐šžรฉ ๐š•๐šŠ ๐š’๐š—๐š–๐šž๐š—๐š’๐š๐šŠ๐š ๐š๐šŽ ๐š๐š›๐šž๐š™๐š˜ ๐šŽ๐šœ ๐šž๐š—๐šŠ ๐š™รฉ๐šœ๐š’๐š–๐šŠ ๐š’๐š๐šŽ๐šŠ

ยฟEs este el plan que ordenรณ Cacif en Guatemala al haber ordenado una reactivaciรณn econรณmica en el paรญs?

Mientras algunos expertos apoyan la idea, otros la rechazan por completo. En papel parece una buena opciรณn, pero es una medida compleja de implementar.

Por: The Conversation/ Sara Lumbreras

Inmunidad de grupoLa inmunidad de grupo tambiรฉn es conocida como inmunidad de rebaรฑo o colectiva. Foto The ConversationShutterstock / Lightspring

๐Ÿ…Ÿara detener la pandemia solo hace falta una cosa: que durante la ventana de tiempo en la que un infectado puede transmitir la enfermedad a otras personas, no lo haga. Sobre el papel, esta medida es sencilla; en el mundo real, es extremadamente compleja de implementar.

ยฟCรณmo podemos conseguir ese objetivo, tan simple y a la vez tan difรญcil? De muchas maneras. Por ejemplo, limitando los contactos entre personas, como hicimos a travรฉs del confinamiento. Tambiรฉn podemos reducir la probabilidad de contagio en las interacciones existentes, mediante mascarillas y distanciamiento. Una tercera vรญa es la inmunizaciรณn, mediante vacunaciรณn o mediante la llamada inmunidad de grupo natural.

La inmunidad de grupo se basa en la idea (puramente estadรญstica) de que cuando un nรบmero suficientemente alto de personas han superado la enfermedad, su transmisiรณn se frena. Esto es asรญ porque cada enfermo se encuentra con un nรบmero menor de personas susceptibles de ser contagiadas (porque muchas ya son inmunes).

ยฟEs viable esta estrategia? ยฟSe puede implementar a nivel regional, nacional o incluso global? La idea no es nueva. Desde el inicio de la pandemia algunos paรญses se opusieron a las medidas para frenar los contagios. Al final, el colapso sanitario de la primera ola les hizo cambiar de opiniรณn.

En las รบltimas semanas, sin embargo, parece que la memoria estรก empezando a flaquear. Probablemente debido a la amenaza de una crisis econรณmica devastadora, la hipรณtesis de la inmunidad de grupo ha renacido de sus cenizas.

Un grupo de expertos publicรณ el 4 de octubre la declaraciรณn de Great Barrington, en la que rechazan las medidas de confinamiento y distanciamiento por sus consecuencias sociales y econรณmicas. Defienden que la mayor parte del mundo deberรญa โ€œvivir con normalidadโ€ hasta alcanzar la inmunidad de grupo. La fracciรณn de la poblaciรณn mรกs vulnerable deberรญa, segรบn ellos, autoaislarse durante este perรญodo. A esta estrategia la han bautizado como โ€œprotecciรณn focalizadaโ€.

Otro grupo de expertos respondiรณ rรกpidamente en contra de esta declaraciรณn publicando el manifiesto John Snow, que toma su nombre del considerado padre de la epidemiologรญa moderna. Para ellos, la bรบsqueda de la inmunidad de grupo es una pรฉsima idea.

Estos son los motivos:

โ€“ Morirรญan millones de personas

La letalidad del SARS-CoV-2 no se sabe a ciencia cierta y, ademรกs, depende del momento y la poblaciรณn observados. Aun asรญ, estimaciones conservadoras rondan el 0,6 % de infectados fallecidos, lo que implicarรญa que, si la inmunidad de rebaรฑo es del orden del 60-70%, morirรญan unas 200.000 personas en Espaรฑa. Zas, ยกSantander o Castellรณn eliminadas del mapa! Eso sin mencionar las secuelas de muchos de los pacientes que consiguen sobrevivir.

Ademรกs, el colapso sanitario debido al alto porcentaje de enfermos que requiere hospitalizaciรณn implicarรญa que no solo sufrirรญan los pacientes de Covid, sino tambiรฉn de otras patologรญas que no podrรญan recibir la atenciรณn necesaria.

Esto acarrearรญa profundas consecuencias sociales y econรณmicas. Incluso sin apelar a la inmunidad de grupo, la mortalidad colateral al Covid tendrรญa dimensiones inadmisibles.

Por si esto fuera poco, tendrรญamos otro problema.

โ€“ No sabemos si alcanzarรญamos la inmunidad de grupo porque no tenemos claro cรณmo funciona la inmunidad individual

Para que se consiga la inmunidad de grupo necesitarรญamos entre un 60 y un 70 % de la poblaciรณn que sea inmune a la vez. No sรณlo que no enferme, sino que tampoco pueda transmitir el virus a otros.

Sin embargo, no conocemos aรบn cรณmo funciona la inmunidad ni cuรกnto dura. Los anticuerpos, que son la parte de la respuesta inmune que mรกs hemos estudiado, desaparecen a los pocos meses, sobre todo en los casos leves.

Ademรกs, sabemos que las reinfecciones son posibles, lo que podrรญa ser un obstรกculo insalvable para la obtenciรณn de la inmunidad de grupo.

โ€“ La protecciรณn focalizada no solo es รฉticamente discutible: tambiรฉn tiene dificultades tรฉcnicas

Es extremadamente difรญcil aislar de manera efectiva a los ancianos y grupos vulnerables (ยฟNo podrรญan recibir ninguna visita y estarรญan condenados a vivir en soledad? ยฟQuรฉ sucede con el personal de las residencias? ยฟCรณmo nos asegurarรญamos de que ellos no lleven el virus a sus lugares de trabajo? ยฟLos aislarรญamos tambiรฉn?).

Ademรกs, no es tan sencillo definir a la poblaciรณn vulnerable: muchos jรณvenes, aparentemente sin patologรญas previas, han sufrido casos graves de Covid, y no tenemos ninguna manera de identificar a esta poblaciรณn en riesgo: podrรญa ser cualquiera. De hecho, atendiendo a los datos de exceso de mortalidad, durante la primera ola el 25% de los excesos ocurrieron en personas menores de 65 aรฑos.

โ€“ Las estimaciones de inmunidad de grupo se basan en modelos matemรกticos discutibles

Tรญpicamente, la inmunidad de grupo se calcula como (1-1/Rโ‚€)x100), donde Rโ‚€ es otro concepto que ha entrado en nuestras vidas durante la pandemia: el llamadoย nรบmero reproductivo bรกsico.


Pero estas estimaciones se basan en modelos simplificados que, no sรณlo no permiten hacer predicciones precisas, sino que ignoran el papelย de los superpropagadores.



De tal modo que ni siquiera tenemos garantรญas de que si se infecta un 80 % la epidemia se detenga y no afecte al 20 % restante.

Si estas claves son tan claras, ยฟpor quรฉ resurge el apoyo a la inmunidad de grupo?

En la mayorรญa de los paรญses se vive en un estado de restricciรณn continua o bajo la sombra de un nuevo confinamiento masivo. Esta amenaza se suma a la impresiรณn de que todo el esfuerzo realizado en los meses anteriores ha sido en vano, o a la angustia de puestos de trabajo perdidos o en riesgo. El deseo de recuperar la normalidad se ve alimentado tambiรฉn por una economรญa daรฑada que impone una presiรณn cada vez mรกs intensa para buscar soluciones alternativas.

Sin embargo, las consecuencias de dejar a la pandemia evolucionar sin control serรญan aรบn mรกs devastadoras que el efecto de las medidas. Necesitamos diseรฑar estrategias racionales que protejan tanto la salud pรบblica como la economรญa y nuestro estilo de vida.

Esto solo puede hacerse mediante un debate รฉtico sobre la responsabilidad individual, un clima de convivencia y comunidad, transparencia total sobre los datos de evoluciรณn de la pandemia) y los motivos que apoyan las decisiones tomadas.

En resumen: datos, ciencia y prudencia. Debemos seleccionar las medidas que mรกs se adecรบen a nuestros objetivos, pero no imponer ninguna serรญa la peor idea de todas.

Sara Lumbreras, Profesora e investigadora en el Instituto de Investigaciรณn Tecnolรณgica,ย Universidad Pontificia Comillasย yย Mario Castro Ponce, Profesor e Investigador en la Escuela Tรฉcnica Superior de Ingenierรญa (ICAI),ย Universidad Pontificia Comillas

The Conversation y PRENSA LIBRE

Categorรญas:LA NOTA CIENTรFICA