LA NOTA CIENTÍFICA

Matemáticos estiman que el pico de contagio del COVID-19 será en mayo

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Consideran que para mayo podrían registrarse unos 250 mil casos de contagio de ese virus.

Por: Evelyn Boche

Un cálculo de dos investigadores de la Escuela de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), estima que el pico de contagios del COVID-19 alcanzará su máximo en Guatemala el 7 de mayo próximo, con más 250 mil personas infectadas.

Esa es la proyección de personas contagiadas de no implementar ninguna medida de mitigación, indica el profesor e investigador Juan Diego Chang, autor del cálculo junto con su colega Juan Ponciano. La previsión se realizó bajo un modelo epidémico que tiene en cuenta la velocidad de contagio y que cada portador puede transmitir el virus a otras tres personas.

Pero si las medidas de mitigación se mantienen y se hacen más pruebas de detección, se proyecta que para el 12 de abril haya 5 mil 121 casos reportados, según los matemáticos.

Con esa estimación, entre otros datos, la comunidad médica sugiere al presidente Alejandro Giammattei continuar con el paro laboral de actividades no esenciales y el aislamiento social, como mínimo durante otras cuatro semanas, dijo la doctora Ana Ponciano, una de las promotoras de la carta pública dirigida al mandatario.

El dato máximo de personas contagiadas impacta y es considerable, expone Ponciano, pero nota que según la experiencia en otros países, un 80 por ciento de las personas que contraen el virus no tienen padecimientos graves. “Podría parecer que tienen gripe o catarro, algo muy bueno para el paciente, pero que aumenta el riesgo de contagiar a otros”.

Una situación similar se ha observado en los niños, que presentan síntomas leves pero son los transmisores perfectos, añade la médica.

Otro 15 por ciento de las personas podría presentar síntomas severos, pero la mayor preocupación está en el cinco por ciento de infectados que podría desarrollar los cuadros más críticos, como las personas de más de 60 años y quienes padecen alguna enfermedad crónica, explica Ponciano.

La preocupación por ese cinco por ciento es común entre los médicos. Durante un panel virtual convocado por la Universidad Francisco Marroquín, el infectólogo Eduardo Arathoon expuso que “se trata de pacientes que deben ser tratados en el intensivo y lo que nos preocupa es que no tenemos suficientes camas ni respiradores”, detalló.

Ponciano señala que, si en países que cuentan con personal, infraestructura adecuada y los recursos necesarios, se están viendo limitados por no haber tomado las medidas oportunas, estaríamos ante un cuadro bastante catastrófico.

El peor escenario

La experta describe así la catástrofe: “Generalmente tres o cuatro semanas después de los primeros reportes empiezan a subir los casos y la inminente saturación del sistema de salud, como en Italia y España. En ese desborde han tenido que decidir a qué paciente le dejan el respirador y a cuál no”, detalla Ponciano.

“Aquí da la impresión de que estamos tranquilos porque hay solo 20 casos reportados. ¿Eso es real o es consecuencia de una carencia en la velocidad de detección?”, cuestiona.

Luego de que se amplificó la demanda para descentralizar la prueba del COVID-19, el Congreso autorizó al Seguro Social y a la Facultad de Farmacia de la Usac para que efectúen las pruebas, bajo la dirección del Ministerio de Salud y asigna Q100 millones para que se doten los laboratorios de la red hospitalaria del país.

Las medidas de mitigación decretadas hasta el 31 de marzo deben continuar o ser más drásticas, advierte Ponciano, para poder aplanar la curva de contagio hasta en un 75 por ciento. La distancia social es una práctica, que deberá mantenerse por varios meses, asegura la médica. “Estamos ante un cambio en el trato personal, de no saludarnos con un apretón de mano o con un beso”, concluyó.

Cuarentena general

En un comunicado, el Consejo Superior Universitario y la Usac reiteran la petición para que Salud dote de equipo e insumos a los residentes y personal médico de la red hospitalaria. También demandan que se intensifiquen las medidas de distanciamiento social y su control, principalmente en las actividades laborales y comerciales, para lograr una cuarentena general que detenga el avance del virus y aplanar la curva de contagio.

“El coronavirus llegó para quedarse, por unos 18 meses, el tiempo aproximado en el que se desarrolla la vacuna”. Juan Manuel Rodríguez, Neumólogo.

EL PERIÓDICO