LA NOTA CHAPINA

Hacinamiento limita medidas de prevención en las cárceles

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CHAPINA

En los centros de detención se corre el riesgo que el COVID-19 se propague más rápido, porque no cuentan con espacio para realizar el distanciamiento social que recomiendan los expertos.

Por: Rony RíosEn reiteradas ocasiones las autoridades de salud nacionales e internacionales sugieren guardar una distancia de más de un metro con otras personas y el continuo lavado de manos, pero en el Sistema Penitenciario (SP) no pueden adoptar esas medidas de prevención contra el coronavirus (COVID-19) porque la capacidad de las cárceles está sobrepasada en un 370 por ciento.

El portavoz de la Dirección General del Sistema Penitenciario (DGSP), Carlos Morales, señaló que por el hacinamiento de reclusos en las prisiones solamente se está proveyendo de mascarillas e impartiendo charlas de higiene a los guardias y privados de libertad.

En el mismo sentido se pronunció el defensor de los Derechos Humanos de las Personas Privadas de Libertad, Gerardo Villamar, quien dijo que la capacidad de las cárceles se encuentra sobrepasada, por lo que representa un grave riesgo para la salud.

Las medidas de prevención para el contagio son la suspensión de visitas y traslados de privados de libertad a los tribunales de justicia, lo cual Villamar calificó como positivo que por falta de presupuesto varios vehículos del SP no están funcionando, por lo que los reos de distintos centros de detención son llevados por un mismo camión.

Villamar señaló que actualmente hay casi 25 mil privados de libertad, pero que el sistema carcelario del país tiene capacidad para albergar a 6 mil 800 detenidos y que muchas de las prisiones no cuentan con abastecimiento de agua.

El representante del Procurador de los Derechos Humanos (PDH) resaltó que la DGSP está intentando aislar a los privados de libertad para que ninguna visita u otra persona los contagie y eso sea un punto de propagación dentro de una prisión, y al personal operativo y administrativo de los centros de detención.

Otro de los aspectos que preocupan a Villamar es la falta de capacidad de las clínicas internas, ya que, también se encuentran saturadas y atienden a pacientes con tuberculosis y otras enfermedades respiratorias que podría complicar una infección.

Morales dijo que el SP se encuentra preparado para atender a los privados de libertad si resultaran contagiados con el COVID-19. “En caso de una emergencia se trasladan a un área especial que se está habilitando, por si hubiera un caso especial y posteriormente llevarlo al centro de atención correspondiente”, indicó el portavoz.

En riesgo

Los datos del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) resaltan que más del tres por ciento de los presos tienen más de 60 años, lo que representa mayor riesgo porque se eleva el índice de mortalidad por el COVID-19 en esas personas.

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