LA NOTA DE MUNDO

El dictador Trump: Si Teherán ataca a ciudadanos de EE.UU., Washington “golpeará muy rápido y muy fuerte 52 sitios importantes para Irán”…

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…¿Primero el cambio de la embajada de Tel Aviv, después la construcción de un muro migratorio, luego su política anti inmigrantes, que al final solo la creyeron los mandatarios con problemas ante la justicia; ahora su estrategia para lograr la reelección es destruir Irán para supuestamente quedar bien con Israel o simplemente es una burda cortina de humo para desviar la atención del juicio político en su contra y que la estúpida prensa estadounidense caiga en ese juego?

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_____LA NOTA DE MUNDO____

1360 Según el mandatario, entre los complejos designados como objetivos por EE.UU. hay objetos culturales.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha anunciado este sábado que su país reaccionará sin demora si intereses o ciudadanos estadounidenses son atacados por Teherán.

“Permita que esto sirva como advertencia de que, si Irán ataca a cualquier ciudadano o activo estadounidense, hemos establecido como objetivo 52 sitios iraníes (que representan a los 52 rehenes estadounidenses que Irán tomó hace muchos años), algunos de muy alto nivel y muy importantes para Irán y la cultura iraní“, ha declarado el mandatario en su cuenta de Twitter.

“Esos objetivos, y el propio Irán, serán golpeados muy rápido y muy duro“, ha prometido.

MINUTO A MINUTO: El Oriente Medio tras el asesinato por EE.UU. del militar más influyente de Irán

Asimismo, de nuevo ha justificado el asesinato del mayor general persa Qassem Soleimani, matado en la capital iraquí el 2 de enero, al que calificó de “líder terrorista”.

“Acababa de matar a un estadounidense y herir gravemente a muchos otros, sin mencionar a todas las personas que había matado durante su vida, incluidos cientos de manifestantes iraníes”, ha aseverado Trump.

“Ya estaba atacando nuestra Embajada y preparándose para ataques adicionales en otros lugares. Irán no ha supuesto más que problemas durante muchos años”, ha afirmado.

El viernes, el presidente estadounidense ya explicó su posición sobre el asesinato de Soleimani y calificó la acción de “medidas para detener una guerra”.

Casi simultáneamente al tuit de Trump, la coalición dirigida por EE.UU. confirmó los ataques de este sábado contra la base aérea Balad, que alberga tropas de EE.UU., y la Zona Verde de la capital iraquí, donde se encuentra la Embajada estadounidense.

Soleimani fue una figura clave en la dirección de las acciones militares de Irán en Oriente Medio. Estaba al frente de los servicios de Inteligencia iraníes y gozaba de una gran popularidad en su país gracias a sus numerosos méritos, entre los que se cuenta haber dirigido la lucha de milicias chiitas contra el Estado Islámico en Irak y Siria. Varios expertos consideran que Soleimani fue la segunda persona más poderosa en Irán, tras el líder supremo, ayatolá Alí Hoseiní Jameneí, y tenía hasta más influencia que el presidente, Hasán Rohaní.

Además de él, en el bombardeo de este jueves murieron Abu Mahdi al Muhandis, el jefe de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP) y comandante de la milicia Kataib Hezbolá (KH), y al menos otras 10 personas.

El Pentágono confirmó la autoría del ataque de misiles perpetrado este 2 de enero en la capital iraquí, el cual fue efectuado “bajo la dirección” del presidente de EE.UU., Donald Trump, y “tenía como objetivo disuadir futuros planes de ataque iraníes”.

Por su parte, el presidente de Irán, Hasán Rohaní, declaró que Teherán y otras naciones de la región “vengarán” el asesinato de Soleimani y aseguró que esta acción hará que Teherán esté “más decidido” en su resistencia contra EE.UU. Previamente, el canciller iraní, Mohammad Javad Zarif, calificó los ataques de EE.UU. de “acto de terrorismo internacional”, mientras que el líder supremo del país, Alí Hoseiní Jameneí, advirtió que a los “criminales” que mataron al general les espera una dura venganza.

El dictador Trump autorizó la muerte de Soleimaní mientras disfrutaba de días de golf en su club privado

Oficialmente, desde el primer momento, la Administración estadounidense ha insistido en que el objetivo del ataque era impedir un “ataque inminente” que Soleimaní estaba preparando para acabar con cientos de militares y diplomáticos estadounidenses en Oriente Medio.

En concreto, el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Robert O’Brien, desveló el viernes por la noche que Estados Unidos tomó la decisión de eliminar a Soleimaní después de que este visitara Damasco, desde donde estaba planeando esos supuestos ataques, de los que Washington no ha ofrecido pruebas.

Por Beatriz Pascual Macías

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tomó la decisión de acabar con la vida del poderoso comandante iraní Qasem Soleimaní mientras disfrutaba de unos días de golf en Florida y guiado por el miedo a un ataque en pleno año electoral marcado, además, por el juicio político en su contra.

En las últimas horas, varias fuentes han dado detalles sobre las deliberaciones internas para matar a Soleimaní, un suceso que podría transformar Oriente Medio y que ya ha hecho temblar a los mercados, ha provocado subidas en el precio del petróleo y ha despertado el temor a una nueva guerra.

¿Por qué Trump decidió acabar con Soleimaní? Estos son los detalles que hasta ahora han salido a la luz.

LA DECISIÓN SE PRODUJO EL JUEVES

Trump autorizó la muerte de Soleimaní mientras disfrutaba de unos días de golf en su cálido club privado de Mar-a-Lago, en West Palm Beach (Florida).

Según The New York Times, el mandatario tomó su decisión final el jueves poco antes de la cinco de la tarde.

El diario neoyorquino, que cita a varias fuentes con conocimiento de las deliberaciones internas de la Casa Blanca, explicó que el jueves Trump estaba conversando con sus asesores sobre sus planes para ser reelegido en las elecciones de este año cuando, de repente, se le pidió que acudiera a otra reunión.

En esa reunión, que apenas duró unos minutos, Trump dio su autorización final para el ataque con drones que solo unas horas después pondría fin a las vidas de Soleimaní, arquitecto de la política expansionista de Irán en Oriente Medio, y del Vicepresidente de la Multitud Popular iraquí, Abu Mahdi al Mohandes.

RESPUESTA A UN “ATAQUE INMINENTE”

Oficialmente, desde el primer momento, la Administración estadounidense ha insistido en que el objetivo del ataque era impedir un “ataque inminente” que Soleimaní estaba preparando para acabar con cientos de militares y diplomáticos estadounidenses en Oriente Medio.

En concreto, el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Robert O’Brien, desveló el viernes por la noche que Estados Unidos tomó la decisión de eliminar a Soleimaní después de que este visitara Damasco, desde donde estaba planeando esos supuestos ataques, de los que Washington no ha ofrecido pruebas.

Sin dar más detalles, el Ejecutivo estadounidense ha indicado que la decisión final se tomó con base en nueva información de inteligencia.

UNA CUESTIÓN DE MIEDO Y ORGULLO

Según explicó hoy a Efe una fuente familiarizada con las discusiones internas, otra de las razones que llevó a Trump a actuar fue el miedo a que se repitiera un episodio como el nefasto ataque de 2012 contra el consulado de Estados Unidos en Bengasi (Libia), en el que murió el embajador en Libia y otros tres estadounidenses.

El entonces Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su Secretaria de Estado, Hillary Clinton, tuvieron que soportar duras críticas por su actuación en ese episodio y, durante años, los republicanos lo usaron para atacar a Clinton, quien siguió enfrentado reproches cuando en 2016 se enfrentó a Trump por la Casa Blanca.

De acuerdo con la citada fuente, Trump también quería mostrar fortaleza ante Irán y dejar claro que habría consecuencias por la muerte el pasado 27 de diciembre de un contratista estadounidense en una base militar estadounidense en Irak.

Según Washington, los responsables de ese ataque son miembros de la milicia chií Kata’ib Hizbulá (KH), que supuestamente recibe financiación y armas de Irán.

En respuesta a esa víctima mortal, el Pentágono ordenó ataques en Siria e Irak contra la KH. Esa ofensiva estadounidense causó la muerte de una veintena de personas y provocó que cientos de simpatizantes de esa milicia reaccionaran asaltando la embajada estadounidense en Bagdad.

Según funcionarios citados por The New York Times, Trump valoró responder con acciones menos arriesgadas, como bombardeos contra barcos iraníes o ataques a las milicias chiíes en Irak, apoyadas por Teherán. Sin embargo, el mandatario acabó desechando esas opciones y apostó por la opción más peligrosa: la muerte de Soleimaní.

DESVIAR LA ATENCIÓN DEL JUICIO POLÍTICO

A nivel interno, varios miembros de la oposición demócrata han especulado sobre la posibilidad de que Trump haya ordenado la muerte de Soleimaní para desviar la atención del proceso de juicio político (“impeachment”) al que está siendo sometido en el Congreso por sus presiones a Ucrania.

En opinión de los demócratas, Trump ha provocado a Irán con el objetivo de aumentar su popularidad de cara a las elecciones de 2020, ya que en Estados Unidos las tasas de aprobación de los presidentes suelen subir en tiempos de guerra, cuando el país se une para hacer frente a una amenaza externa.

Hace años, Trump llegó a insinuar que Obama estaba valorando bombardear a Irán con el único propósito de ser reelegido en 2012.

Obama nunca bombardeo a Irán, pero sí acabo con la vida del jefe de la red Al Qaeda, Osama bin Laden, lo que le granjeó un aumento de popularidad.

¿Tercera Guerra Mundial? EU manda 3 mil 500 soldados a Medio Oriente

El gobierno de Irán prometió vengar la muerte del general Qasem Soleimani, a manos de Estados Unidos

03/01/2020 15:07  AFP / Foto: AP COMPARTIR SÍGUENOS

¿Tercera Guerra Mundial? EU manda 3 mil 500 soldados a Medio Oriente

¿Tercera Guerra Mundial? EU manda 3 mil 500 soldados a Medio Oriente.

Foto: AP

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ESTADOS UNIDOS.

Estados Unidos desplegará hasta 3 mil 500 soldados adicionales en Medio Oriente en medio de una nueva escalada con Teherán tras la muerte este viernes de un poderoso general iraní en Bagdad, víctima de un bombardeo lanzado desde un dron estadounidense.

Irán prometió vengar al general Qasem Soleimani “en el lugar y momento apropiados”, tras el audaz ataque aéreo de Estados Unidos que disparó la tensión en Medio Oriente y en el mercado petrolero, que reaccionó al alza, mientras la comunidad internacional pedía calma.

Los refuerzos estadounidenses pertenecen a un grupo de reacción rápida de la 82a división aerotransportada, que se encontraba en estado de alerta desde el ataque del martes de una turba proiraní contra la embajada de Estados Unidos en Bagdad, según el Pentágono.

La orden de matar a Soleimani partió del presidente Donald Trump después del ataque a la embajada, informó el Pentágono. 

El jefe de la diplomacia norteamericana, Mike Pompeo, aseguró que Soleimani, jefe de la fuerza Al Quds, encargada de las operaciones exteriores de los Guardianes de la Revolución iraníes, preparaba una acción “inminente” que “ponía en riesgo la vida de decenas, si no centenares” de estadounidenses.

Ese poderoso dirigente militar de 62 años debió ser asesinado “hace muchos años”, insistió Trump en un tuit.

Aunque Irán no será nunca capaz de admitirlo claramente, Soleimani era a la vez detestado y temido en su país”, añadió.

Soleimani era un “glorioso general” y el ataque estadounidense, en el que murieron otras ocho personas, será contestado “en el momento y lugar apropiado”, replicó el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní.

Irak, atrapado en el pulso despiadado entre Washington y Teherán en su territorio, expresó el temor de que se produzca una “guerra devastadora”.

Teherán nombra sustituto

Soleimani murió por el disparo de un dron contra el coche en el que viajaba. En el ataque, a las afueras del aeropuerto de Bagdad, murió además Mehdi al Muhandis, número dos de las Fuerzas de Movilización Popular o Hashd al Shaabi, una coalición de paramilitares mayoritariamente proiraníes integrados en el Estado iraquí.

El líder supremo iraní, ayatolá Ali Jamenei, clamó una “severa venganza” y nombró rápidamente a un sustituto al frente de Al Quds, el brigadier general Esmail Qaani.

El precio del petróleo subió más de 3% en los mercados, y las bolsas se resintieron, antes de estabilizarse al cerrar la jornada en Europa.

El oro negro iraní está sujeto a sanciones estadounidenses, e Irak depende vitalmente de sus exportaciones de crudo.

Empleados estadounidenses en el sector petrolero iraquí abandonaron inmediatamente ese país, que desde hace meses vive desgarrado por una revuelta popular contra el Estado y la clase política, acusada de corrupción.

Se trata de “la operación de decapitación más grande jamás llevada a cabo por Estados Unidos, más que las que mataron a Abu Bakr al Bagdadi u Osama bin Laden”, jefes del Estado Islámico (EI) y de Al Qaida respectivamente, según Phillip Smyth, un especialista estadounidense en grupos armados chiitas.

“Horrible crimen”

Las reacciones fueron en su gran mayoría de alarma. El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo que la muerte de Soleimani, que durante años encabezó la sangrienta intervención iraní contra el yihadismo sunita en Irak y Siria, podía “agravar seriamente” la situación en la región. 

China, la Unión Europea y Gran Bretaña se expresaron en parecidos términos. El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió a Irán “abstenerse de cualquier provocación” y recordó que debe “volver rápidamente al pleno respeto de sus obligaciones nucleares”.

El Hezbolá libanés, el Hamas palestino, o los hutíes yemeníes, todos ellos aliados de Teherán, pidieron venganza. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, interrumpió su viaje a Grecia para regresar de urgencia al país.

Emiratos Árabes Unidos, aliado de Estados Unidos, calificó el ataque de “enorme escalada en una región ya inestable”.

La diplomacia iraní convocó al responsable de la embajada suiza, que representa a los intereses de Estados Unidos en Teherán.

Pompeo aseguró sin embargo, mediante un tuit, que a pesar de este ataque, Estados Unidos está “comprometido con la desescalada”.

Entre dos fuegos

El presidente iraquí Barham Saleh instó a “todo el mundo a la moderación” mientras que el influyente líder chiita iraquí Moqtada Sadr, anunció la reactivación de su milicia anti-EEUU, el Ejército de Mehdi.

El gran ayatolá Ali Sistani, figura tutelar de la política iraquí, consideró “injustificado” el ataque estadounidense.

Sin embargo, las protestas que han sacudido a Irak desde hace meses indirectamente han tenido como objetivo también a las fuerzas chiitas proiraníes.

Poco después del ataque, la cuenta Twitter de Pompeo mostró imágenes de una marcha en las calles de Bagdad con una gran bandera iraquí, portada por manifestantes que aparentemente festejaban la muerte de Soleimani.

Antyihadista experto

Tras el derrocamiento del régimen de Sadam Husein en 2003, y mientras Estados Unidos apuntalaba un nuevo sistema político, Teherán y los proiraníes se infiltraban rápidamente en Irak. 

Los proiraníes han acumulado un arsenal gracias a Irán, pero paradójicamente también a lo largo de años de combate junto con los estadounidenses, en particular contra el Estado Islámico.

Soleimani era considerado uno de los grandes expertos en esa lucha sin cuartel contra el yihadismo sunita.

Washington, sin embargo, había advertido repetidamente sobre los recientes y numerosos ataques contra sus intereses y fuerzas en Irak, que culminaron en el asalto contra su embajada.

Los servicios de inteligencia estadounidenses seguían a Qasem (Soleimani) desde hacía años, pero nunca apretaron el gatillo. Él lo sabía pero no midió hasta qué punto sus amenazas (…) cambiarían las cosas”, explicó a la AFP Ramzy Mardini, del Institut of Peace.

Trump cambió las reglas al eliminarlo”, aseveró.

Las consecuencias del asesinato de Soleimani suscitaron también preocupación en Estados Unidos, en un año electoral.

Este bombardeo amenaza con provocar “una peligrosa escalada de la violencia”, advirtió la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi. Mientras figuras republicanas apoyaban la decisión de Trump.

RT/SINEMBARGO.MX/EXCELSIOR

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