LA NOTA CHAPINA

LA NOTA CHAPINA: Las recompensas secretas que nadie fiscaliza

De 2011 a la fecha, el Ministerio de la Defensa y el de Gobernación han usado fondos de la partida “recompensas para la seguridad del Estado”, sin que la Contraloría General de Cuentas o el Congreso puedan fiscalizar cómo se utilizan esos recursos.

Por: Investigación En menos de nueve años, los ministerios de la Defensa y el de Gobernación han gastado Q127 millones 270 mil 327 en una partida secreta que no puede ser auditada ni por la Contraloría General de Cuentas (CGC), ni por el Congreso, con lo cual por su opacidad deja abierta la puerta para malos manejos bajo el argumento de la “seguridad nacional”.

El renglón de gastos 198 del Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado es una partida sobre la que muy pocos conocen y hablan, la cual sirve a las instituciones de gobierno para pagar por información que, en teoría, sirva para la captura de personas sospechosas o sindicadas de cometer actos delictivos o ilícitos.

elPeriódico solicitó vía acceso a la información los reglamentos y normas con base en las cuales se realizan los gastos del Renglón 198, sin embargo, ni Gobernación, ni la Defensa los proporcionaron indicando que se basan en “el Manual de Clasificaciones Presupuestarias para el Sector Público de Guatemala 6ta. edición”.

Este manual solo describe qué gastos pueden ser hechos por medio de esta partida y señala que el Renglón 198 comprende los pagos en concepto de recompensas y se incluye también los gastos por información proporcionada por particulares a los órganos de inteligencia del Estado.

Sin embargo, se desconocen detalles sobre los montos que pueden ser pagados a cada persona, la frecuencia, o los criterios para tomar a una persona como informante y la forma de validar este tipo de información, si es que la hay.

Lo poco que se conoce es que la Dirección General de Inteligencia Civil (Digici), la Policía Nacional Civil (PNC) y la División Especializada en Investigación Criminal (DEIC), todas adscritas al Ministerio de Gobernación, tienen acceso a esta partida.

En el caso del Ministerio de la Defensa, según un acuerdo gubernativo al que elPeriódico tuvo acceso, pero que se desconoce si está vigente firmado por el ex viceministro de la Defensa Francisco Bermúdez Amado en abril de 2006, esta partida está a cargo del Ministro de la Defensa y es este quien tiene a su cargo la autorización de los recursos con base en el requerimiento que le hagan. El acuerdo entrega además la obligación al Jefe o Subjefe del Estado Mayor de velar porque el personal militar involucrado “cumpla con la responsabilidad que le impone hacer uso de los fondos” y permite al Jefe del Estado Mayor o a quien él designe, supervisar y fiscalizar los fondos y permite al Ministro de la Defensa designar al personal militar que considere necesario para que audite y fiscalice los fondos utilizados.

Ejército, el que más gasta

En total, el Ejército ha gastado de 2011 a la fecha Q70.3 millones, siendo este último año del gobierno de Jimmy Morales en el que más presupuesto se le ha asignado a esa partida con Q20 millones, frente a los Q6 millones que tenía asignados el año pasado. Un mes antes de que termine el año fiscal, Defensa ya ha gastado el 97.5 por ciento de este presupuesto quedando por ejecutar solo Q500 mil de los Q20 millones disponibles.

En el mismo periodo de tiempo, el Ejército ha gastado Q13 millones más que el Ministerio de Gobernación en esta partida secreta, ejecutando cada año la totalidad de la partida. Esta podría ser una de las partidas de mejor ejecución debido a que en el resto siempre quedan remanentes de presupuesto.

En los dos primeros años del gobierno de Morales el presupuesto para esta partida secreta fue de Q4.8 millones en 2016 y de Q4 millones en 2017, mientras los cuatro años de Otto Pérez la partida “recompensas para la seguridad del Estado” fue de Q7.2 millones cada año, al igual que el último año de Álvaro Colom.

En tanto, el presupuesto asignado al Ministerio de Gobernación ha variado cada año desde 2011, pasando de Q3.3 millones en el último año de gobierno de Colom, a Q5.3 millones en el primer año del Partido Patriota, Q10.9 millones en el segundo, Q14.7 millones en el tercero y Q6.5 en el último.

Mientras que con el gobierno de Morales, la partida secreta de Gobernación ha pasado de Q6.5 millones en el primer año, a Q1.4 millones en 2017, Q4.4 millones en 2018 y Q5.9 millones este año. A diferencia de la Defensa, la ejecución de esta partida en Gobernación varía cada año y solo en 2014 mientras Mauricio López Bonilla fungía como ministro, se gastó la totalidad de los Q14.7 millones presupuestados, el más alto que ha tenido asignada esa cartera en ese renglón en los nueve años revisados.

“No se fiscaliza”

elPeriódico consultó con la Contraloría General de Cuentas la forma en la que se fiscaliza esta partida que se financia con fondos del Presupuesto, sin embargo, según explicó la secretaria privada de la Contraloría General de Cuentas, Mónica Monge, no hay fiscalización de esa partida, y si se hiciera tendría que ser con autorización de un juez y con un acuerdo de confidencialidad con los auditores que lo realizaran, lo cual hasta el momento no se ha hecho.

“Este es un rubro que no se fiscaliza en la auditoría de presupuesto ya que es información confidencial o susceptible por los casos de protección a testigos u otros. Solo se podría fiscalizar mediante una orden de juez competente y adicionalmente se tendría que firmar en la institución un acuerdo de confidencialidad por parte de los auditores nombrados”, señaló Monge.

El exministro de Gobernación Carlos Menocal señaló que durante su gestión la Contraloría solicitó información sobre esta partida y su cartera estuvo anuente a hacerlo, sin embargo, se iba a hacer por medio de protocolos de seguridad, en donde se le delegaba la responsabilidad por los testigos e informantes a la Contraloría, al ver esta situación la Contraloría dijo que ya no entraría a fiscalizar esa partida.

El ex-Ministro coincide en que la discrecionalidad sobre esta partida es un problema y por lo tanto debe haber protocolos internos para el gasto de estos recursos. Agrega que mientras fungió como Ministro existían estos controles, aunque dice desconocer si continuaron con las siguientes administraciones.

Menocal explica que en 2011 recibió una partida de poco más de Q18 millones para “recompensas para la seguridad del Estado”, sin embargo, le pareció una asignación muy alta, por lo que pidió que se modificara el presupuesto y se le trasladaran esos fondos a otras actividades.

“En 2011 pensamos que era demasiado y debido a que había discrecionalidad de los directores de inteligencia y de la PNC, se decidió reducir el renglón con la llegada del nuevo gobierno se les explicó que no debía pasar de Q4 millones, aunque el gobierno del PP lo amplió hasta los Q14 millones”, manifiesta Menocal.

De hecho, en 2011 lo asignado quedó en Q3 millones 362 mil 762 mientras lo gastado alcanzó los Q2 millones 695 mil, un 80 por ciento de ejecución, parte de esas recompensas y pago de informantes sirvió para la captura de varios narcotraficantes que después fueron extraditados, aseguró Menocal.

Silencio institucional

Se solicitaron mayores detalles a los ministerios de Gobernación y de la Defensa por medio de sus unidades de información, sin embargo, ninguno de los dos hablaron sobre el tema. En el caso de Gobernación, su vocero Fernando Lucero no respondió a la solicitud de información, mientras la Defensa señaló que había que basarse en el Artículo 30 de la Constitución, es decir, no darían información por tratarse de “asuntos militares”.

Secreto militar

La secretividad en el uso de la partida 198 se respalda por parte del Ejército en el Artículo 30 de la Constitución, en donde se señala que los asuntos militares o diplomáticos de seguridad nacional, no deben ser públicos.

Artículo 30.- Publicidad de los actos administrativos. Todos los actos de la administración son públicos. Los interesados tienen derecho a obtener, en cualquier tiempo, informes, copias, reproducciones y certificaciones que soliciten y la exhibición de los expedientes que deseen consultar, salvo que se trate de asuntos militares o diplomáticos de seguridad nacional, o de datos suministrados por particulares bajo garantía de confidencia.

Una partida necesaria, pero que necesita de control

Carlos Menocal señaló que la partida es necesaria en la lógica de la inteligencia del Estado en la prevención de delitos, pago de recompensas e incluso en la protección de testigos. Según el exfuncionario, se necesitan de controles internos para determinar que los recursos se están utilizando de manera adecuada y no están siendo malversados, por lo que en su gestión se implementaron controles y procedimientos con la finalidad de que no quedara solo a discreción y se dieran resultados sobre el pago de los informantes.

“El rubro para mí es necesario, pero la discrecionalidad debe ser bajo los parámetros de combate al crimen organizado y el crimen en general, y debe ser con autoridades transparentes y con procedimientos internos claros y definidos para evitar los malos manejos”, señaló Menocal.

Dinero va, dinero viene

El exministro de la Defensa Manuel López Ambrosio se encuentra en prisión por los millonarios regalos que entregaron él y varios ministros al expresidente Otto Pérez Molina, así como a la ex vicepresidenta Roxana Baldetti, entre ellos, el helicóptero de US$3.1 millones para el cual cinco exministros habrían aportado millonarias sumas y una propiedad en Roatán, Honduras, para lo cual, según la declaración de Juan Carlos Monzón, el ex secretario privado de Baldetti, el ex-Ministro habría aportado Q750 mil, el aporte lo hizo por medio del coronel Christian Smith Paredes, quien entonces fungía como jefe de Presupuesto de dicha cartera.

Personas vinculadas con esta investigación señalan que los recursos pudieron haber provenido de esta partida secreta sin fiscalización, aunque las investigaciones no ahondaron en la procedencia de los recursos. En 2013, la Defensa tenía asignados Q7.2 millones en esta partida, los cuales gastó por completo. Lo mismo habría sucedido con los fondos aportados por el exministro López Bonilla desde Gobernación, cuando se incrementó el presupuesto en el Renglón 198 hasta los Q14.7 millones el mismo año, también gastados por completo.

EL PERIÓDICO