LA NOTA CIENTÍFICA

LA NOTA CIENTÍFICA: UFM se une a Make Impact Consortium, cuyo fin es tener más impacto en la sociedad

El Make Impact Consortium (MIC) es una iniciativa que conformada por nueve universidades de varios países con el fin de trabajar en conjunto y participar en soluciones a problemas reales de las sociedades en varios países.

Gabriel Calzada, Rector de la Universidad Francisco Marroquín, explicó acerca del MIT y de las áreas de emprendimiento e innovación  multidisciplinaria. (Foto, Prensa Libre: Rosa María Bolaños).Gabriel Calzada, Rector de la Universidad Francisco Marroquín, explicó acerca del MIT y de las áreas de emprendimiento e innovación multidisciplinaria. (Foto, Prensa Libre: Rosa María Bolaños).

La Universidad Francisco Marroquín (UFM) se convirtió en socia fundadora del consorcio Make Impact Consortium (MIC), junto a ocho universidades internacionales, cuyo fin es compartir recursos entre universidades, buscar resolución a problemas de diversa índole y que tengan un impacto social.

El rector de la UFM, Gabriel Calzada, dio a conocer que la UFM une a su labor de innovación y emprendimiento y la forma en que se desarrollará este proyecto.

Las universidades fundadoras del MIC son el Massachusetts Institute of Technology (MIT), University of Cincinnati, University of Michigan, Texas A&M University de Estados Unidos; Al-Ahliyya Amman University y Applied Science Private University, de Jordania; Fontys University de los Países Bajos y University of Derby del Reino Unido, así como la UFM de Guatemala.

¿De qué se trata el consorcio conformado por las universidades?

El Make Impact Consortium es un programa interdisciplinario, cuyo objeto es integrar la tecnología, la innovación y la cultura de cocreación de universidades conscientes de que el emprendimiento y la colaboración impulsan el progreso humano.

Es liderado por el Massachusset Institute of Tecnology  (MIT), una de las instituciones de educación superior líder en Estados Unidos y a nivel mundial en los campos tecnológicos. Llevaban varios años trabajando en crear un consorcio para lograr que los proyectos o investigaciones que ocurren en las universidades no se quede en las paredes de esos centros de estudios tenga más impacto en la sociedad.

En ese proceso se fijaron en la Universidad Francisco Marroquín. Nos evaluaron para ser socio en Latinoamérica, se tuvo contacto durante varios meses y llegaron a la conclusión de que conformaríamos parte de este.

Ya habíamos trabajado con el MIT en el 2015 en el Global Startup Workshop.

¿En qué consiste esa labor?

Se pretende atraer universidades y empresas de todos los países para que colaboren en lograr que, lo que se hace en las universidades corresponda a soluciones a problemas del mundo real y tengamos mucho más impacto de cara a mejorar la sociedad. En octubre se efectuó la primera reunión del Consejo directivo del Consorcio y en la cual se pondrán en marcha los primeros proyectos de colaboración. Posteriormente podrán venir otras universidades de unirse, también empresas o instituciones porque la idea es poder tener impacto.

¿En Guatemala cómo se va a implementar?

La idea es que las universidades y empresas compartan recursos. Profesores y estudiantes de la UFM pueden participar a través de una aplicación y plataforma que se llama Mobius en la cual el consorcio invirtió alrededor de US$1.2 millones. El compartir con universidades internacionales hace que tus equipos de trabajo tengan un potencial muy superior en comparación a que se puede usar solo lo de una institución.

¿Qué tipos de recursos podrán compartir?

Recursos tecnológicos, incluso pizarrones digitales para observar desde un país a otro y tomar una clase, por ejemplo, impresoras 3D, sistemas de inteligencia artificial.

El consorcio tiene previsto poner en marcha equipos de trabajo multidisciplinarios entre las diferentes universidades por lo que se convocará a estudiantes especialistas en las diferentes áreas, podrán reunirse, usar tecnología de diseño de las cosas, cocreación.

La base es que se resuelvan los casos en grupos multidisciplinarios, eso es lo que van a encontrar cuando los estudiantes salgan de la universidad: espacios multidisciplinarios donde se deben desarrollar.

¿Cómo esta alianza puede ayudar al emprendedor?

Se ha explicado que para poder tener impacto en la sociedad hacían falta dos cosas: una cultura de emprendimiento y una cultura de innovación y tecnología. La UFM lleva décadas de liderazgo en el campo de emprendimiento e innovación. Eso es lo que ellos estaban buscando para integrar las dos visiones, unirlo al mundo empresarial y tener impacto en la sociedad.

Gabriel Calzada, Rector de la UFM muestra parte de la nueva área con impresoras 3D. (Foto, Prensa Libre: Rosa María Bolaños).

¿En qué tipo de casos podrían hacer aportes para resolverlos?

Habrá una red de empresas que se van a unir al consorcio, aportarán conocimiento y tecnología, pero también llevarán problemas o casos para resolver. Pueden ser problemas de sus propios países ya sea de violencia, criminalidad, nutrición y otros.

Las empresas e instituciones o comunidades locales que tengan un problema de seguridad, de contaminación de un río, de desnutrición, pueden proponerlo. Incluso pueden ser problemas de nivel político un ejemplo sería ¿cómo conseguir tecnológicamente más transparencia política? y en base a eso desarrollar ideas para la transparencia del proceso político.

Son cuatro ejemplos muy diversos de cómo los estudiantes pueden participar y trabajar en temas multidisciplinares. Los estudiantes también pueden proponer casos.

Si de toda esa labor surge un emprendimiento ¿cómo se manejaría la propiedad del proyecto?

Hay modelos en los que las universidades son las dueñas de los proyectos que surgen de sus programas, pero eso trae otra problemática porque los alumnos no tienen ningún incentivo.

Nuestra idea no es esa, la intención es que los proyectos o ideas que surjan sean de los estudiantes y se ha dejado previsto que la universidad tenga una opción de entrar minoritariamente en caso de que lo terminen desarrollando. Nuestra labor es más enfocada a unir empresas o instituciones con estudiantes y que ellos lo hagan.

Procedimientos y acciones

Los casos pueden surgir de las empresas, instituciones, comunidades locales, profesores o estudiantes. Se podrán anunciar desde la plataforma creada poder integrar esos equipos. Sin embargo, antes deben pasar por una verificación y revisión de condiciones.

La UFM ya empezó a diseñar cursos para aprovechar los recursos del consorcio.  A partir de enero del 2020 se prevé tener de forma continua equipos de trabajo y será parte del pensum de muchos estudiantes con el objetivo de aprovecharlos.  Con ello se espera que a finales de ese año se tengan resultados tangibles para resolución de problemas.

En la actualidad estamos dando a conocer el acuerdo y la creación de los espacios para desarrollo de estas actividades. A continuación vamos a publicar algunas reglas para las personas responsables del proyecto, acerca de cómo van a recibirlos, las condiciones o limitantes.

El rector de la UFM, Gabriel Calzada muestra las nuevas áreas para trabajo multidisciplinario, emprendimiento e innovación.

Makerspaces

  • Según la UFM tiene varios makerspaces, entere estos:
  • Taller de Innovación Schumpeter, de la Facultad de Ciencias Económicas
  • Video Game Center
  • Laboratorios de Gastronomía y Tecnología de Alimentos, de la Escuela de Nutrición
  • Taller de Fabricación, de la Facultad de Arquitectura.
  • En el 2020, la UFM inaugurará otro, el Centro de Impresiones 3D.
  • Además, creará el CoLab, un espacio diseñado para la colaboración interdisciplinaria, que promueve una mentalidad de innovación radical y la educación experimental.

Estos estarán disponibles para estudiantes de todas las universidades del MIC y, de manera recíproca, los estudiantes de la UFM podrán acceder a las instalaciones de las otras universidades, se añadió.

PRENSA LIBRE

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