LA NOTA CHAPINA

LA NOTA CHAPINA: Así fue como el narcotráfico tomó el control aéreo de Petén y nororiente

La mayoría de vuelos ilícitos que aterrizan en Izabal y Petén provienen de Venezuela, según reporte de diversas agencias de Estados Unidos.

Por: Cindy Espina

En 2011, cuando el Comando Sur de Estados Unidos (EE. UU.) instaló una base militar en Cortés, Honduras, zona conocida por ser punto de narcotráfico marítimo y aéreo, la región nororiente y norte de Guatemala empezó a tener notoriedad de trazas de vuelos ilícitos provenientes de Colombia, Ecuador y Venezuela. Pero desde 2012, cuando se ejecutó la Operación Martillo en las costas del Pacífico guatemalteco, la región del país antes mencionada se estableció como el centro de aterrizaje del narcotráfico.

La Fuerza de Tarea Conjunta de Interagencias de EE. UU. (JIATFS, por sus siglas en inglés) entregó al Ministerio de la Defensa las trazas aéreas y marítimas ilícitas que llegaron a Guatemala durante el año fiscal 2018 (octubre 2017 a septiembre 2018). Este mapa generado hace un año es el retrato reciente del control que tienen las redes del narcotráfico en la zona, que desde hace ocho días se encuentra en Estado de Sitio, pero que desde hace ocho años está cubierta de pistas de aterrizaje clandestinas.

Previo a 2012, los mapas de la JIATFS daban a conocer pocas trazas ilícitas vía aérea en Guatemala, sin embargo, el destino más frecuente desde esa época siempre ha sido el área norte de Petén e Izabal. Actualmente, el mapeo que hacen las agencias de Estados Unidos muestra un aumento de los vuelos ilícitos que llegan al país, pero también muestra que el narcotráfico vía marítima continúa siendo fuerte.

Según la JIATFS, la mayoría de aviones con cargamento de drogas que aterrizan en Guatemala provienen de Venezuela, país que ha sido catalogado como “narcoestado”, por el Gobierno estadounidense.

El Ejército

El exministro de Gobernación Carlos Menocal explicó que Izabal, Las Verapaces y la parte norte de Petén han sido utilizadas por la redes de narcotráfico transnacional, porque ahí tienen la capacidad de mover la droga vía terrestre hacia México, ya que utilizan la carretera Transversal del Norte y en Petén se movilizan, durante ocho horas, desde El Subín hasta el territorio mexicano. A causa de este tránsito, los incendios forestales en la selva maya han aumentado.

Menocal señaló que el poco control del espacio aéreo y debilitamiento de la Fuerza Aérea Guatemalteca, de la cual se queja el actual gobierno, es total responsabilidad de la cúpula del Ejército, ya que siempre han tenido un presupuesto robusto; sin embargo, no lo han invertido para mejor tecnología y logística, sino que solo ha servido para aumentar el salario de los altos mandos de las fuerzas castrenses.

En cuanto al control terrestre, Menocal indicó que esto se debe a la ausencia del Estado en la zona, tanto de la Policía Nacional Civil (PNC) como del Ejército. “Por ejemplo: Después de El Subín se termina la presencia de las autoridades guatemaltecas, ahí se queda la última base militar”, añadió.

El domingo 8 de septiembre se dio un enfrentamiento entre el Ejército y pobladores del Parque Nacional Laguna del Tigre, ubicada en la Reserva de la Biosfera Maya y cercana a puntos fronterizos con México. Según el Ministerio de la Defensa, los militares se dirigían a ubicar el aterrizaje de una aeronave sospechosa.

Pistas de aterrizaje

El ministro de la Defensa, Luis Miguel Ralda Moreno, solo ha indicado que han ubicado 49 pistas clandestinas y han contabilizado alrededor de 60 aterrizajes ilícitos en los 22 municipios que se encuentran bajo Estado de Sitio.

EL PERIÓDICO

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